Vandalismo racista y contra la libertad de expresión en Sucre

Una creciente ola de violencia se ha desatado en la ciudad blanca de Bolivia, Sucre, donde está instalada la Asamblea Constituyente hace un año. Sectores de la derecha tradicional, sobrevivientes de los viejos partidos tradicionales, se han dado a la tarea de incentivar manifestaciones y actos violentos que van desde la agresión verbal hasta la física, insultando a las mujeres de pollera —de origen indígena—, persiguiendo constituyentes que pertenecen al partido de gobierno (Movimiento Al Socialismo), golpeando a periodistas y destruyendo oficinas como de la estatal Radio Patria Nueva y del Pacto de Unidad que agrupa a organizaciones campesinas, indígenas y originarias. 

 

So pretexto de reivindicar la capitalía plena para Sucre, es decir el traslado de los poderes Ejecutivo y Legislativo desde La Paz a esa ciudad porque detenta el título de capital republicana, mas no administrativa ni política, sectores conservadores de los partidos políticos junto a comités cívicos, sectores universitarios y otros —que conforman la corriente autonomista e independentista con el nombre de “media luna” de la que tienen parte grupos de otros departamentos como Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni— vienen realizando este tipo de campaña franca y deliberadamente racista y antidemocrática, vulnerando los derechos humanos fundamentales, incluido el derecho a la comunicación. 

 

La presencia de estos sectores en la Asamblea Constituyente desvirtuó desde el principio la razón de ser de este espacio, donde la tarea única —encomendada por las organizaciones y movimientos sociales— era la refundación del país. Sin embargo, usando la chicanería y el viejo estilo de hacer política pusieron todos los obstáculos para que ese proceso no avanzara, ni en la más mínima reforma, poniendo en riesgo su continuidad en más de una ocasión. Buscando todo tipo de argucia, constantemente, en mayo pasado introdujeron el tema de la capitalía plena en las comisiones constituyentes sin ninguna legalidad ni legitimidad social. El tema, ciertamente con raíces históricas y culturales, pasó a ser el caballo de Troya de la derecha, de los oligarcas, para revitalizar su poder y reunir fuerzas en torno a la supuesta demanda de capitalidad. 

 

El posicionamiento del tema en la opinión pública amplificó la rivalidad entre Sucre y La Paz, donde cada departamento realizó sus cabildos en defensa de sus demandas: Sucre la capital plena, La Paz “la sede de gobierno no se mueve”. Pero tal disputa que en esencia no correspondió nunca al escenario de la Constituyente fue alentado por ciertos periodistas, analistas y políticos oportunistas desatando niveles de violencia exacerbados y desmedidos. 

 

El ambiente “caldeado”, alimentado también por los medios comerciales bajo la óptica sensacionalista, tuvo de qué alimentarse en las últimas semanas. Tal es así que este 23 de agosto, la presidenta de la Asamblea Constituyente Silvia Lazarte, del sector cocalero campesino, decidió suspender las sesiones debido al ambiente hostil y de hostigamiento que rodeó el teatro Gran Mariscal de Sucre, donde quisieron ingresar por la fuerza grupos de choque y sectores de la población, movidos por una psicosis incontrolable. Prueba de ello fueron los destrozos en viviendas, calles, plazas y la agresión a las víctimas de la jornada.        

 

La semana pasada, en otra sesión, la mayoría absoluta de los constituyentes aprobó una resolución por la cual el tema de la capitalía quedaba fuera del tratamiento en las comisiones y sería abordado en otro momento y con otros procedimientos, se habló de un referéndum, por ejemplo.  Pero a estas alturas, pareciera que nadie escucha a nadie. La ciudad blanca, la ciudad culta —como les gusta enarbolar a los sucrenses— viene dando muestras de una profunda intolerancia rebasando todos los límites de convivencia democrática. Una convivencia desde ya endeble, frágil, espuria por los siglos de opresión inobjetable de los pueblos indígenas. La herencia colonial es fuerte y sobrevive.    

Las mismas escenas de violencia desmedida se observaron el mismo día en el Congreso Nacional, donde tampoco faltaron las patadas, los puñetes y la insolencia. Así es cómo nuevamente extienden sus tentáculos los sectores más conservadores de la sociedad en Bolivia.

  

¿Vandalismo racista y contra la libertad de expresión en Sucre

Me parece una falta de seriedad decir que el tema de la capitalía sea manejado por grupos de derecha, o facciones pertenecientes a la media luna; está claro que la derecha dentro de la Asamblea Constituyente ha intentado enarbolar este tema, pero también queda claro que no son los únicos cuando constituyentes del partido oficialista (léase de izquierda) se adhirieron a la causa en el piquete de huelga de hambre instalado en los predios de la Asamblea. es también una insensatez decir que "...en mayo pasado introdujeron el tema de la capitalía plena en las comisiones constituyentes sin ninguna legalidad ni legitimidad social" puesto que, la legitimidad social no tiene que ver solamente con la legitimidad que da un sector de la sociedad; y si es la legalidad de la introducción la que nos ocupa, veamos cuán legal llega a ser el tema, cuando en la actual constitución se lo menciona y es tan importante que la gran mayoría de las naciones lo tiene en la constitución.

Vale recalcar que los grupos universitarios no están manejados por ningún tipo de ente político - partidario, más bien son llevados por el amor a la tierra que los cobija y no son obligados en forma alguna a llevar adelante las protestas convocadas por sus representantes. Si hablamos de los actos de violencia acaecidos el último miércoles, tendré que decir que estuve en el lugar de los hechos y duele ver cómo se desvirtúa la información diciendo que hubo un intento de intervenir la asamblea, cuando en realidad se llevaba una vigilia pacífica en los alrededores y la policía de manera prepotente y violenta reprimió y trató de ocultar toda evidencia de violencia en los alrededores; después los universitarios fueron provocados por agitadores ajenos al movimiento que los reunía en el lugar.

NADA CLaRO DE PARTE DE LA COD NI DE las organizaciones sucrenses

Evidentemente es vandalismo racista, pero no ay nada claro de las organizaciones, dicen que los viejos políticos tratan de colarse a su protesta, ¿cual protesta? no tienen en su cabeza que precisamente fueron los oligarcas los que estan tratando de traer el tema capitalía, ¿que se oponen que los viejos políticos jueguen con su "legitima demanda"?, mentira, la COD esta siendo llevada a pelear por la demanda de Ayde Nava, por Jhon Cava, el cual por cierto mando carta de apoyo a los terratenientes para que no existe ley de reconducción comunitaria. No tienen lectura nacional?? esto lleva a la clausura de la constituyente, que dicen de la quema de la wiphala? de la destrucción de las oficinas del pacto de unidad? no creen que Sucre, la muy culta tienen una población racista?, y aun asi van a ir a defender a esos hijitos de papa, que comenzaron todo este lío, me parece una conducta absolutamente equivocada la de la COD y la de los que se decían de izquierda, de los que se decían apoyar a los indígenas de sucre, por que apoyan la capitalía y creen que eso es descolonisar, me parese vergonozoso que vayan a decirnos ahora esos disque de izquierda que ahora vayan a seguir a Nava y sus compinches, no tienen nada claro, menos un analisis politico, verguenza para ellos. Apoyados por podemos y los hijos y herederos de banzer, realmente espero que se salven de un linchamiento estos dirigentes sociales de sucre cuando la historia los jusgue.