RESISTENCIA CONTRA EL ESTATUTO AUTONÓMICO DE LOS GRUPOS DE PODER EN SANTA CRUZ

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RESISTENCIA CONTRA EL ESTATUTO AUTONÓMICO DE LOS GRUPOS DE PODER EN SANTA CRUZ

Protagonizada por vecinos de barrios marginales y áreas rurales de población migrante.

Por Cristina López. Centro Vicente Cañas

“Actúen con conciencia crítica. No se dejen utilizar por sectores que sólo buscan mantener su poder de dominación y que no les interesa el pueblo. Es muy importante que el paso que van a dar lo hagan sin miedo, con dignidad, con fuerza, pensando en el país. Es importante la conciencia, el análisis y la organización”. Con estas palabras, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz (1980), cerró el mensaje dirigido a los vecinos del Plan 3000 en la Unidad Educativa Saint Andrews en un acto celebrado el pasado 2 de mayo, al que acudió con Nora de Castrili, fundadora de las Madres de la Plaza de Mayo, entre otras personalidades defensoras de los Derechos Humanos.

Mientras, en la rotonda de la Terminal se concentraban alrededor de 10.000 personas para expresar su rechazo a un estatuto que definieron de racista y separatista.

Paralelamente, ese mismo día se inició el Primer encuentro Nacional de Organizaciones Territoriales Urbanas, con presencia internacional (Argentina, Paraguay, Brasil, Francia...), para constituir la Coordinadora Nacional de Organizaciones Territoriales Urbanas. “Ante las pretensiones de instaurar las llamadas autonomías departamentales con carácter antidemocrático y fraccionador de la unidad nacional, los sectores urbanos del país necesitamos imperiosamente estructurar nuestra unidad en torno a puntos cohesionadores para realizar una sola lucha frente a las necesidades comunes, garantizando la unidad nacional”, expresa el texto conclusivo del encuentro.

Asimismo, en el Municipio de El Torno, más de 10.000 campesinos desconocían el estatuto autonómico y anunciaban la organización de un frente de resistencia en las comunidades rurales de los valles del departamento. De esta manera se completaba el cerco de reacción alrededor de la ciudad al que tendrían que hacer frente los grupos de poder, dispuestos a extender su dominio por todo el departamento.

En la víspera del 4 de mayo, la resistencia contra el estatuto y la celebración del referéndum comenzaba a organizarse con gran fuerza en diferentes barrios y municipios de Santa Cruz: Yapacaní, San Julián, Cuatro Cañadas, El Torno, Montero y Plan 3000 (compuestos en su mayoría por población inmigrante). En San Julián, más de 3.000 vecinos decidían en cabildo bloquear todos los accesos para evitar el ingreso de las urnas al municipio. Los bloqueos comenzaron a las nueve de la noche y en algunos puntos fueron reforzados ante la certeza de la llegada de jóvenes cruceñistas que habían partido desde Trinidad para romper los bloqueos.

Mientras en San Julián los vecinos se preparaban para una larga noche de vigilia, la ciudad contaba las horas vacía, sin apenas tránsito de vehículos ni personas por la calle. El Auto del Buen Gobierno propuesto por el Prefecto, Rubén Costas, estaba siendo estrictamente acatado por los ciudadanos, especialmente dentro del cuarto anillo. A media noche, gendarmes de la Alcaldía y grupos de jóvenes de la Unión Juvenil Cruceñista asumían el papel de “policías” cerrando calles y avenidas con conos y llantas (según el caso), impidiendo así el tránsito de los pocos vehículos que se animaron a circular.

El 4 de mayo amanecía con enfrentamientos en los focos de resistencia al estatuto y a la consulta ilegal. Los vecinos habían tomado medidas para impedir el ingreso de las urnas en los colegios electorales, de acuerdo a la decisión generalizada de no votar. En San Julián y en Yapacaní no hubo referéndum. En Montero ingresaron urnas sólo en algunos colegios, lo mismo que sucedió en El Torno.

Plan 3000: el grito de los barrios periurbanos

Desde primeras horas de la mañana los vecinos del Plan 3000 se concentraron en la rotonda (testigo permanente de la unión y del fuerte espíritu reivindicativo de los vecinos del Plan, la zona olvidada de Santa Cruz, como nuestra zona sud en Cochabamba) para expresar su rechazo al estatuto autonómico y al referéndum y para defender los barrios de la incitación de los jóvenes unionistas trasladados al Plan en camiones y en vehículos de la Prefectura y la Alcaldía. Diferentes madres denunciaron que días antes los unionistas habían ofrecido entre 20 y 50 Bs a jóvenes del Plan, incluidos sus hijos, para que se unieran a las brigadas cruceñistas “en defensa de la democracia”.

La denuncia pública sobre el fraude que se estaba realizando en los colegios electorales, donde fueron descubiertas urnas con papeletas marcadas y listas no firmadas por los votantes, no se hizo esperar; comenzó por la mañana con la incautación de urnas por parte de los vecinos y su quema en la rotonda con la prensa internacional como testigo (lo acontecido en el Plan apenas fue cubierto por los medios nacionales, salvo Canal 7) y duró toda la jornada. Cada acercamiento a los colegios electorales de los vecinos unidos por el NO al estatuto supuso un enfrentamiento directo con las brigadas de la Unión Juvenil Cruceñista que, armadas con palos, bates y armas y haciendo barrera en las entradas a las unidades educativas, trataban de impedir el acceso a los vecinos.

La provocación de los jóvenes unionistas fue constante con cruces de la rotonda en autos a gran velocidad y acercamientos desafiantes que provocaban la reacción de los vecinos concentrados en el lugar.

En la tarde aumentaron los enfrentamientos y la intervención policial con gases lacrimógenos que, cada vez de forma más evidente, estaban dirigidos a los vecinos del Plan, lo que no consiguió evitar el requisamiento de las urnas del colegio Claudina Thevenet y su traslado a la Corte Departamental Electoral para denunciar el fraude.

Mientras los funcionarios de la Corte Electoral, en un intento por acallar la denuncia, suscitaban enfrentamientos verbales que acabaron en agresiones a periodistas de la prensa internacional y la detención de los vecinos del Plan 3000 que habían acudido a la Corte, acusados de robo de urnas, en el Plan aumentaban los heridos en los enfrentamientos (en total más de veinte) y fallecía Valentín Ticona, un carretillero muerto, según todos los indicios, por exceso de inhalación de gases lacrimógenos.

El centro de la ciudad, la Santa Cruz pro estatuto.

En contraste con lo acontecido en el Plan 3000, en el centro de la ciudad, del cuarto anillo hacia adentro, se vivía una jornada de fiesta: paseos en bicicleta, autos con la música a todo volumen, jóvenes festejando con cerveza, banderas de Santa Cruz por todas partes agitadas con la alegría de una victoria asegurada... Los colegios electorales que pudimos visitar estaban vacíos y en algunos de ellos no se respetó el horario electoral y se cerraron las urnas antes del tiempo establecido legalmente, ocho horas.

Aún así y a pesar de la escasa o nula votación en los focos de resistencia, del ausentismo en la ciudad y del alto porcentaje de abstención, los primeros resultados anunciados por los medios de comunicación mostraban una victoria del SI al estatuto autonómico de un 84% (finalmente se haría público, como resultado definitivo, un 85,61%).

La fiesta estalló en la Plaza 24 de Septiembre para celebrar el éxito. Branco Marinkovic, presidente del Comité Pro Santa Cruz, calificó de histórica la victoria de la consulta cruceña y aseguró que “la victoria de la autonomía es el comienzo de un nuevo tiempo”. “Hemos cumplido, cruceños. Ahora le toca al Gobierno de Evo cumplir con el pueblo, cumplir con la democracia, cumplir con el Estatuto. El Gobierno debe respetar el Estatuto”, aseveró Marinkovic en un acto de celebración que culminó con fuegos artificiales y el canto del himno de Santa Cruz.

En el Plan 3000 no hubo fuegos artificiales. La noche fue cerrando una jornada de enfrentamientos que terminó con un resultado electoral que no sorprendió a nadie. Todos sabían que, fuera como fuera, los grupos de poder iban a mostrar una victoria contundente del SI. Todos retornaron a sus casas compartiendo la tristeza por los heridos y la muerte de Valentín Ticona y la preocupación ante lo que consideran el inicio de la dictadura de los grupos de poder y la profundización de la división en Bolivia, pero compartiendo también la dignidad, ese profundo sentimiento de dignidad que surge de la lucha intensa y de todos unidos contra un texto que, en opinión de todos los vecinos del Plan, intensificará la exclusión hacia los collas, hacia la gente del interior, y dará carta abierta a la violación de los derechos que, como a todos los demás, amparan también a los bolivianos que disponen de menos recursos.

Para muchos bolivianos, no sólo del Plan 3000 ni de Santa Cruz, sino de todo el país (recordemos las movilizaciones llevadas a cabo en otros departamentos en rechazo al estatuto autonómico cruceño, especialmente en Cochabamba, donde fue multitudinaria) el 4 de mayo mostró una realidad ficticia, que no corresponde a la verdadera realidad. Pase lo que pase, imaginando posibles escenarios políticos, queda por delante un largo camino de lucha popular encabezada por la gran mayoría de los bolivianos, que no quieren ver cómo el país se divide ni cómo se agudizan las relaciones discriminatorias y excluyentes, como tantas veces ha sucedido en la Historia de Bolivia.

Nota: Muy cuestionada fue la presencia de los observadores internacionales, que para muchos carecían de imparcialidad, y muy criticado el voto del Cardenal Julio Terrazas, cuya asistencia a las urnas fue interpretada como el reconocimiento una consulta popular considerada ilegal incluso por la Corte Nacional Electoral.