DECLARACION
Mayo 2008
Comité de Solidaridad y Reciprocidad con los Pueblos de Latinoamérica
POR UNA BOLIVIA SOBERANA, SOLIDARIA Y NO VIOLENTA
El pueblo de Bolivia se apresta a darse una nueva Constitución. Una Constitución que protege los derechos humanos, la libertad de los individuos y profundiza la democracia real estableciendo niveles de participación y autonomía que llegan hasta los municipios y comunidades. Una Constitución que reconoce en su plurinacionalidad a los pueblos originarios discriminados y explotados durante siglos y que, sin eliminar la propiedad privada, incluye el derecho de las comunidades a una economía colectiva y recupera la soberanía de la nación sobre los recursos naturales. Una Constitución de avanzada que rechaza a la Guerra como método de resolución de conflictos. Una Constitución humanista.
Ha sido un proceso admirable que el Presidente Evo Morales ha sabido conducir, con inteligencia y valentía, enfrentando con la metodología de la No Violencia, la violencia del poder económico. Sin embargo, los grupos de derecha radicales están forzando las cosas para hacer fracasar este proceso. Quieren conseguir sus objetivos pasando por encima de la democracia, de la legalidad y con total irresponsabilidad para con la vida de sus semejantes, arriesgando una división del país. Sus objetivos son mantener sus privilegios y apropiarse de los recursos que son de todos los bolivianos. Ellos llaman autonomía lo que en realidad es una secesión, una separación de la Nación. Separación que por supuesto los dejará a ellos con el control de las riquezas y a la población en el desamparo.
Los gobiernos de Latinoamérica mostraron gran altura para resolver el reciente conflicto entre Ecuador y Colombia, y en este último tiempo también, para priorizar la democracia de cada país cuando ha estado en peligro. Con igual talante, es necesario que se pronuncien una vez más para apoyar al gobierno boliviano en esta delicada coyuntura, ante la amenaza de una fragmentación territorial que no sólo conllevaría a la desestabilización de ese país, sino de toda la región.
Los pueblos deben proclamar a los cuatro vientos que ya no es posible que cualquiera pase por sobre ellos y los someta o los masacre, porque hay una comunidad latinoamericana y mundial que no lo permitirá. Estados Unidos tiene que entender que Latinoamérica ya no será un simple objeto de la voracidad de sus negocios y sus conveniencias geopolíticas. Deberá comprender, que sus pueblos deben ser tratados con respeto, valorando la vida de cada uno, porque cada uno es importante.
Llamamos a la comunidad internacional y a sus gobiernos a pronunciarse para que se pueda lograr que los dirigentes que propugnan la división renuncien a sus propósitos sediciosos y se sienten a dialogar encaminando el proceso por la vía de la unidad y la paz en el marco de la legalidad.
Expresamos nuestro apoyo para el gobierno Boliviano y su presidente Evo Morales y pedimos que se explicite que no se reconocerá ningún referéndum que ponga en peligro la unidad de Bolivia como país.
Suscribimos esta declaración:
Ecuarunari, Movimiento Humanista, CONAIE, Cedhu, Fundación Pueblo Indio del Ecuador, Escuela Dolores Cacuango y 30 organizaciones más que firman a continuación…