BOLIVIA: Una prueba de fuego. POR FIDEL CASTRO RUZ

Una prueba de fuego
Por: Fidel Castro Ruz
Fecha de publicación: 01/05/08   
  
Mientras nuestro pueblo el 1ro de Mayo, Día de los
Trabajadores, disfruta con júbilo el año en que se
cumplirá medio siglo del triunfo de la Revolución y el
setenta aniversario de la creación de la CTC, a la
hermana República de Bolivia, consagrada a preservar
la salud, educar y garantizar la seguridad de su
pueblo, le faltan días, o tal vez horas, para sufrir
acontecimientos dramáticos.

Cuando de todas partes del mundo llegan noticias
escalofriantes sobre la escasez y costo de los
alimentos, precio de la energía, cambios climáticos e
inflación, problemas que por primera vez se presentan
al unísono como cuestiones vitales, el imperialismo se
empeña en desintegrar a Bolivia y someterla a trabajo
enajenante y hambre.

En ese país, con los oligarcas de Santa Cruz a la
vanguardia, cuatro de sus departamentos de los más
fuertes económicamente, aspiran a declarase
independientes y han proyectado, con el apoyo del
imperio, su programa de consultas populares, en las
que los medios masivos han preparado el terreno y la
opinión de los votantes con todo tipo de ilusiones y
engaños.

Las Fuerzas Armadas, en virtud de sus funciones
históricas en un país agredido y despojado del mar y
otros recursos vitales, no desean la desintegración de
Bolivia; pero el plan yanqui, pérfidamente concebido,
es utilizar algunos sectores militares antipatriotas
para librarse de Evo en aras de la unidad, algo que al
apropiarse las transnacionales de las ramas
productivas básicas, sería meramente formal. La
consigna del imperialismo es castigar y deshacerse de
Evo.

Es el momento de la denuncia y la verdad.

Por no prever y meditar sobre los factores que
conducían a una profunda crisis internacional,
¡sálvese quien pueda! parece ser el grito que se
escucha en muchas partes del mundo.

Para los pueblos y gobiernos de América Latina será
una prueba de fuego. Para nuestros médicos y
educadores, cualquier cosa que ocurra en el país donde
desempeñan su noble y pacífico trabajo, también lo
será. Ellos, ante situaciones de peligro, no
abandonarán a sus pacientes y alumnos.

Abril 30 de 2008