¿DONDE IRÁ EL FUTURO GOBIERNO DEL M.A.S.?
Constituye un grave error el considerar a las masas como una abstracción homogénea e inmutable, hecho que conduciría a tener una visión subjetiva del proceso social. Las masas están divididas en clases y éstas en muchas capas o estratos sociales que se encuentran en diferentes planos de desarrollo político. El comprender en el presente proceso esta concreción de las masas adquiere una significación importante para saber cuál va ha ser el comportamiento de éstas en las próximas elecciones del 6 de diciembre, tomando en cuenta los cambios que pueden darse, muy pocos por cierto, en los siguientes dos meses de campaña electoral.
Sin embargo, a pesar de que el problema electoral ocupará el centro del interés de las masas, su significación política para cambiar el rumbo del proceso histórico será irrelevante. Importando poco por cuánto gane las elecciones, de si controla o no totalmente la futura Asamblea Legislativa Plurinacional, la perspectiva grande del futuro gobierno masista ya está definida por su naturaleza de clase. En una etapa del desarrollo del sistema social en la que no hay ninguna posibilidad de que el capitalismo pueda reverdecer, abriendo las puertas de un largo período de crecimiento de las fuerzas productivas y de un ostensible mejoramiento de las condiciones de vida de los sectores explotados de la sociedad, no es posible que el gobierno reformista burgués del MAS pueda ejecutar un programa de reformas en el marco del capitalismo.
Los indígenas, por su naturaleza caudillista y porque siguen teniendo la ilusión de que están en el poder con Evo Morales como presidente, constituyen un inmenso voto cautivo que por sí solos definirán la victoria electoral del MAS; grandes sectores de trabajadores asalariados y de la clase media más pobre siguen con la lógica de que las críticas del POR al gobierno son correctas pero que, en la presente coyuntura electoral, no tienen mucho que escoger frente a la derecha cavernaria y fascista y frente a pequeños grupúsculos sin ninguna perspectiva electoral; para muchos sectores los bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy y la renta dignidad, así signifiquen algunos centavos, es una forma de hacer partícipe a los bolivianos de los ingreso del país.
Este obstáculo en la conciencia de los explotados deja momentáneamente aislado al POR aunque será un proceso brevísimo porque las masas rápidamente esperarán soluciones a sus necesidades vitales que el próximo gobierno no podrá satisfacer. Lo importante es señalar de manera certera cuál es el camino que recorrerá el futuro gobierno masista, de tal modo que pueda servir como faro referencial de las masas en el proceso de su diferenciació n política del oficialismo.
El nuevo gobierno continuará en su tarea demagógica de seguir distrayendo a los explotados con la consigna de la aplicación de la nueva constitución política en el camino de la construcción del "Estado plurinacional" . Se empeñará en convertir al Parlamento en un escenario de distracción para seguir manteniendo la ilusión de que, en el escenario parlamentario, se resuelve la transformació n "estructural" del país.
¿En qué sentido irá este proceso de reglamentació n de la aplicación de la nueva Constitución Política? Pasada la desenfrenada demagogia de hacer creer a las "organizaciones sociales" que son ellas las que definen el destino del Estado, ahora se orientará a garantizar la seguridad jurídica para preservar los intereses del imperialismo y de la miserable clase dominante nativa. En este camino, obligadamente recorrerá un proceso de franca derechización chocando abiertamente con sus bases sociales. Ya se perciben los anticipos que se deben tomar en cuenta: el anuncio de dictar una ley para reglamentar los derechos de los pueblos originarios sobre la explotación de los recursos naturales, que ya ahora se muestra como un obstáculo incontrolable para las inversiones productivas tanto privadas como estatales. Por otra parte, García Linera, ha señalado en su discurso de homenaje a la efemérides cruceña que, en el futuro, el Estado y la empresa privada serán los pilares fundamentales del desarrollo económico del país. En esta línea, cada vez con mayor nitidez, se mostrará la naturaleza reaccionaria del gobierno del MAS.
El próximo proceso político abre grandes posibilidades para que el proletariado y los explotados en general retornen a su eje revolucionario, cuya expresión más elevada fue la Asamblea Popular de 1971, y el POR debe estar preparado para ese momento.

Comentarios recientes
hace 4 días 15 horas
hace 6 días 10 horas
hace 1 semana 3 días
hace 1 semana 3 días
hace 1 semana 4 días
hace 1 semana 4 días
hace 1 semana 5 días
hace 1 semana 6 días
hace 1 semana 6 días
hace 2 semanas 46 mins