HOY EN EL PROGRAMA BAJO LA LUPA, RADIO PATRIA NUEVA: HOMENAJE A LOS CAÍDOS DEL CRIMEN GONISTA DE 9 A 10 DE LA NOCHE
ESTRACTO DEL LIBRO: EL PROCESO HISTÓRICO DE LAMASACRE DE NAVIDAD (Freddy Tarcaya Gallardo)
Primera edición 1999
Segunda edición 2002
INDICE
INDICE...................
PROLOGO DE LA PRIMERA EDICIÓN..............................
PRÓLOGO DE LA SEGUNDA EDICIÓN...................................
INTRODUCCIÓN............................................................................................... 7
PRIMERA PARTE
CAPITULO. I
CONSIDERACIONES DEL PASADO PRECOLONIAL DE AMAYAPAMPA Y CAPASIRCA
1.1. La situación precolonial de lo que hoy es Bolivia............................... 11
1.2. Consideraciones de la minería precolonial......................................... 13
1.3. Los vestigios del pasado de Amayapampa y Capasirca................... 15
1.4. La conquista española........................................................................ 16
1.5. El afincamiento colonial...................................................................... 18
1.6. La situación de las minas de Amayapampa y Capasirca....................20
CAPITULO. II
CONSIDERACIONES GENERALES DE LA REPÚBLICA BOLIVIANA
2.1. El devenir de Bolivia.......................................................................... 22
2.2. La situación del país después de su nacimiento............................... 23
2.3. Las naciones oprimidas y la "nación" boliviana.................................. 25
2.4. La cuestión de la autodeterminación de las naciones oprimidas........ 27
2.5. La república del siglo XX y la penetración imperialista....................... 30
2.6. Los rasgos de la economía combinada.............................................. 31
2.7. La economía combinada y su consecuente social............................. 35
SEGUNDA PARTE
CAPITULO. III
EL NORTE DE POTOSÍ, UNA COMPLEJIDAD ECONÓMICA Y SOCIAL
3.1. La situación económica y social.........................................................40
3.2. La presencia de los ayllus................................................................. 44
3.3. El proletariado indígena...................................................................... 47
CAPITULO. IV
AMAYAPAMPA Y SU HISTORIA "SUBTERRANEA"
4.1. Las vicisitudes de Amayapampa.........................................................50
4.2. "La Compañía Anónima Amaya - Pampa de Bolivia"......................... 52
4.3. El incendio de Amayapampa y el “cierre” de la mina......................... 54
4.4. La mina Amayapampa en manos de Raúl Garafulic.......................... 58
4.5. La prosperidad de Raúl Garafulic........................................................60
4.6. La transferencia de la mina Amayapampa a la DACAPO................. 67
4.7. Algunas referencias de la mina Capasirca......................................... 71
TERCERA PARTE
CAPITULO. V
SOBRE LA OCUPACIÓN DE LAS FUENTES DE TRABAJO Y LA TESIS DE PULACAYO
5.1. Consideraciones generales............................................................... 77
5.2. El enunciado de la Tesis de Pulacayo................................................ 78
5.3. La arremetida ideológica de la clase dominante................................ 81
CAPITULO. VI
LA INCOMPATIBILIDAD DE INTERESES DEL IMPERIALISMO Y EL PUEBLO OPRIMIDO
6.1. La germinación del conflicto............................................................... 88
6.2. El “choque” entre la transnacional y los obreros................................. 89
6.3. Forma y contenido del contrato de trabajo, en Capasirca...................90
6.4. La primera escaramuza que anunció la tormenta.............................. 93
6.5. Salario y herramientas, otro frente de lucha....................................... 95
6.6. La radicalización de las medidas........................................................ 97
6.7. El incidente del 30 de julio y la reacción de la Vista Gold................... 98
6.8. Ingeniero Cordero: rehén de los trabajadores.................................... 103
6.9. Otra acción obrera ............................................................................. 106
CAPITULO. VII
EL USO DE LA FUERZA GUBERNAMENTAL DEL 14 DE NOVIEMBRE
7.1. La intervención policial en Chuquiuta............................................... 108
7.2. La participación de los ayllus............................................................ 111
7.3. La reacción del norte potosino.......................................................... 112
7.4. El fin del episodio........................................................................... 113
7.5. La "pacificación" y el rol de la burocracia sindical............................ 114
7.6. Apuntes finales sobre el 14 de noviembre..........................................118
CUARTA PARTE
CAPITULO. VIII
LA TOMA DE AMAYAPAMPA Y LA MASACRE
8.1. Los antecedentes............................................................................... 123
8.2. El ampliado de Amayapampa (martes 17 de diciembre).................... 126
8.3. Movilización de las hordas represivas, policiaco – militares............... 130
8.4. El inicio de la “Operación Gold” (miércoles 18 de diciembre)............ 131
8.5. El movimiento de tropas (jueves 19 de diciembre)............................ 134
8.6. Los primeros enfrentamientos y la sangre vertida...............................135
8.7. La convulsión extendida..................................................................... 142
8.8. El ampliado de la COB en Llallagua (viernes 20 de diciembre).......... 145
8.9. La repercusión y el fantasma del trotskismo........................................150
8.10. La tenaz resistencia popular y el fortalecimiento de las tropas gubernamentales.....151
8.11. La defensa de Capasirca.................................................................. 153
8.12. El envío de más tropas gubernamentales...........................................155
8.13. La resistencia de Llallagua................................................................ 156
8.14. La justificación del gobierno.................................................................159
8.15. La situación en Uncía......................................................................... 163
8.16. Sábado 21 de diciembre; Día del Minero: continúa la masacre..........164
CAPITULO. IX
EL PAPEL DE LA BUROCRACIA SINDICAL
9.1 . La orientación traidora de los "dirigentes”..............................................171
9.2 . La claudicación del día domingo 22 de diciembre..................................178
9.3 . Las reacciones ante la traición ............................................................. 180
QUINTA PARTE
CAPITULO. X
LOS HECHOS DESPUES DE LA MASACRE
10.1. El coro unísono de Hugo Banzer Suarez y Jaime Paz Zamora.........185
10.2. La “Coordinadora Revolucionaria” del Ministro Sánchez Berzaín.......186
10.3. El secuestro de Waldo Albarracín...................................................... 186
10.4. El convenio: Vista Gold – Ayllus......................................................... 187
10.5. El “acuerdo”: Vista Gold – Obreros..................................................... 188
10.6. Las “recomendaciones” de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos...... 189
10.7. Las “Ordenes Superiores”: la confesión de Juan del Granado.............191
10.8. El informe de la Fiscalía General de la República y la responsabilidad deslindada,
a los autores intelectuales.................................................................. 192
10.9. La “transferencia” de Capasirca a los trabajadores y el anuncio
de operaciones en Amayapampa ...................................................... 193
10.10. El castigo de la inmaculada justicia burguesa a los dirigentes............194
CONCLUSIONES............................................................................................... 195
BIBLIOGRAFÍA.................................................................................................. 198
ANEXOS............................................................................................................. 203
CUARTA PARTE
CAPITULO VIII
LA TOMA DE AMAYAPAMPA Y LA MASACRE
8.1. Los Antecedentes
En la provincia Bustillo recorría un huracán social cuyo camino se orientaba hacia una confrontación de grandes proporciones. En el ambiente flotaba la incertidumbre ante los acontecimientos que se percibían venir. La movilización popular ya había incorporado para entonces a los obreros de Amayapampa y a los ayllus circundantes a las minas. Las organizaciones sindicales y cívicas del Norte de Potosí tomaban parte del conflicto, tornándose el mismo en regional, las que en un ampliado de organismos populares el viernes 6 de diciembre resolvieron:
Primero: Rechazo Unánime al ingreso de la Empresa Privada "Vista Gold" a Capasirca y así mismo el Abandono de los sectores de Amayapampa y otras zonas aledañas de la región.
Segundo: Se Desecha La Reunión convocada en al ciudad de Potosí, para el miércoles 11 del presente.
Tercero: Exigir al Prefecto del departamento y autoridades de gobierno se hagan presentes en la ciudad de Llallagua, para tratar el problema de los trabajadores de Capasirca en el tiempo mas breve posible.•
La postura radical del Ampliado de Llallagua, se vio fortalecida e impulsada por la movilización de ocho ayllus, que en la mañana de ese viernes 6 en la localidad de Lagunillas decidieron expulsar a la transnacional de sus territorios, bajo la dirección del Consejo de Ayllus, puesto que las comunidades fueron afectadas en sus territorios,…..
….. La orientación política de la C.O.R. norte potosina hacía carne en la acción que los oprimidos ejecutaban, pues en un proyecto de propuestas para el pliego único nacional de la COB, la organización obrera reivindicaba, los intereses históricos de los explotados del país y de dicha región.
En asuntos nacionales el documento hacía referencia a la:
Entrega de toda la tierra a los campesinos. División política departamental y provincial según territorios de las naciones originarias para su autodeterminación.
Control obrero colectivo en todas las empresas, encaminado hacia la autogestión obrera y popular de la producción y del poder político.•
En asuntos regionales el documento reivindica:
Cobro de las regalías auríferas que adeudan por décadas los empresarios Garafulic y Yaksic. Indemnización a los ayllus por la contaminación de sus tierras.
Explotación del oro de Capasirca y Amayapampa, del estaño de Pucro, y demás yacimientos, bajo autogestión de obreros, ayllus, cooperativas y desocupados ...
Explotación de las colas, arenas, desmontes, fundición y talleres de Catavi por las cooperativas y desocupados. Rechazo a que se entregue a empresas privadas.
Conversión de las cinco provincias del norte de Potosí en un nuevo departamento.••
Todas las necesidades inmediatas e históricas de los pobladores del Norte de Potosí nacidas de la situación de miseria en la que viven, se materializaban en este documento que revelaba una línea política acertada, al caudal subversivo de los explotados.
8.2 El ampliado de Amayapampa (martes 17 de diciembre)
La ocupación de la mina era la única medida que se dibujaba en la perspectiva política de obreros y campesinos. El choque de intereses entre el conjunto de los oprimidos, incluidas las naciones subyugadas, que hacen a la abigarrada nación oprimida por el imperialismo o nación opresora, exponía a los ojos de la historia viva de la lucha de clases, un singular laboratorio social en ebullición, donde la acción y reacción ensayaba la premonición del alumbramiento doloroso de la nueva sociedad. Los explotados se levantaban para expropiar a los capitalistas usurpadores.
Esta acción subversiva eclosionaría el 17 de diciembre en horas de la mañana, en un ampliado extraordinario el cual fue convocado por el Consejo de Defensa de la Dignidad y los Intereses de los Ayllus, de cuya reunión participaron, los mineros de Amayapampa, el Alcalde Municipal de Chayanta, los representantes de los ayllus: Chayantaca, Panacachi y Layme.•
Dicho ampliado después de algunas consideraciones llegó a las siguientes conclusiones:
1. Que la Empresa VISTA GOLD CORPORATION, está cometiendo abusos como la detención indebida de 2 trabajadores regulares y un eventual, sin justificativo alguno.
2. Que esta empresa privada ha procedido a la invasión de los terrenos de los comunarios del lugar, sin siquiera solicitar autorización de sus propietarios.
3. Que la empresa privada, ha causado irreparables daños contaminando las aguas de los ríos y las tierras de esta región, desde hace muchos años atrás, sin resarcir los daños causados.
4. Que la empresa privada en general, han realizado la explotación de nuestras riquezas, desde hace muchos años atrás, en forma irracional, y sin ningún beneficio para la región.
Por todo ello, emitimos las siguientes resoluciones:
Acatar la determinación de los ampliados anteriores realizados en Amayapampa, Lagunillas y Llallagua donde se determinó evitar el ingreso de la empresa privada a la región.
5. Se otorga el plazo de UNA HORA, a partir de la entrega del presente documento, para que los policías, y la misma Empresa VISTA GOLD CORPORATION, abandonen la región.
6. En caso de incumplirse esta determinación, tomaremos las medidas más aconsejables en defensa de nuestra dignidad y el rescate de los recursos naturales.
7. Nos declaramos en Estado de Emergencia y movilización permanente para hacer cumplir nuestras resoluciones.
8. Nuestros dirigentes, están plenamente respaldados y apoyados, por las bases tanto de los Ayllus como de los trabajadores mineros.•
El documento emitido expresaba el sentimiento anticapitalista de las bases y se oponía políticamente a la transnacional y al gobierno.
Sin embargo algunas versiones subjetivas e idealistas de la historia, pretendieron explicar la acción de las masas, por el hecho de que a los mineros se les había prohibido "realizar el tradicional pijchu" y el apresamiento de dos trabajadores acusados de "hurto a la empresa" . Situaciones que no dejaron de ser factores para la decisión tomada. Pero bien sabemos que la ocupación de Amayapampa obedecía a un proceso largamente gestado, el cual llegaba a su culminación el 17 de diciembre, siendo la médula central del conflicto el choque virulento entre oprimidos y opresores, entre intereses de clase que se negaban dialécticamente.
Una vez entregado el ultimátum, pasaron dos horas y los funcionarios de la empresa y la Policía acantonada en Amayapampa, no habían procedido a la petición de la masa. Este hecho precipitó la acción directa de los movilizados, que en un movimiento violento y rápido intervinieron las oficinas, cortaron la antena de la radio imposibilitando toda comunicación con el interior del país.
...en ese preciso momento empezaron las agresiones a los ingenieros MICHEL SHULER, RODOLFO VASQUEZ, y EMILIO CAMACHO, quienes fueron ayudados para salir del cerco de la muchedumbre por los demás funcionarios de la empresa, por la situación tensa que reinaba en el lugar.•
A las 18:30 los funcionarios de la empresa y policías, después de recibir una reverenda golpiza, abandonaron Amayapampa. Luego los ingenieros Rodolfo Vasquez Marca y Emilio Camacho Borda presentaron una denuncia ante la Policía Provincial de Uncía contra: Silverio Copa, miembro del Consejo de Defensa de la Dignidad y los Intereses de los Ayllus, Antonio Cararcara Secretario General del Sindicato de Trabajadores Mineros de Amayapampa, Jesús Estalla y Henrry Pillco trabajadores mineros de base y el campesino Pablo Ossio, por agresión y allanamiento a las oficinas de la Vista Gold.••
Mientras esto sucedía los mineros de Capasirca se encontraban en Potosí negociando con las autoridades y representantes de la empresa, que enterados de los sucesos en Amayapampa rompieron unilateralmente las negociaciones con el sindicato de Capasirca. Pues la patronal a través de:
El asesor jurídico de Da Capo (administradora de Vista Gold), Fernando Cordero, se retiro de la reunión que sostenía con los trabajadores de Capasirca en presencia del prefecto del departamento Yerko Kukoc (...) señalando que la empresa no dialogará bajo presiones.•
En ese ínterin la empresa y el gobierno se habían reservado licencias para amedrentar a los trabajadores. El Prefecto de Potosí pretendió la detención de los dirigentes mineros . Poniendo de manifiesto, que el gobierno lejos de "dialogar", preparaba una acción represiva para garantizar la preservación de la propiedad privada, amenazada y en los hechos confiscada por una marea humana de alzados y erguidos sobre un mundo de desolación miserable.
8.3. Movilización de las hordas represivas policiaco - militares
La planificación de la masacre fue diligentemente preparada y comandada desde las altas esferas gubernamentales, la comandancia de las FFAA estaba en manos del Capitán General de las mismas, que por designios de la Constitución le correspondían a Gonzalo Sanchez de Lozada, quien no toleraría la osada ocupación de las minas, la expropiación de los medios de producción por parte de los obreros. El presidente constitucional y el gobierno tenían su posición definida al respecto, él se refería en estos términos sobre el tema:
... nosotros hemos mantenido, que la política era de un legitimo uso del poder (...) policial como militar, el gobierno estaba cumpliendo con su deber constitucional, que es obedecer las leyes y no permitir actos de violencia o invasiones a la propiedad estatal o privada.•
La acción represiva tenía como objetivo, “restituir la propiedad” privada de las minas en disputa a sus “legítimos propietarios”, este era el argumento leguleyo de la clase dominante. Para este cometido si era necesario ahogar en sangre el grito rebelde del pueblo, se lo ejecutaría.
El tan argumentado discurso neoliberal de la “inversión extranjera” de los “capitales frescos” del "acabose de la lucha de clases". Por los acontecimientos del Norte de Potosí, caía desarmado como un frágil castillo de naipes. La realidad daba un mentís a la decantada “convivencia pacifica” en “democracia”; pues la propiedad privada de las minas era puesta en tela de juicio. El criterio de verdad de la lucha de clases hallaba su solución en la realidad, en la práctica de los acontecimientos y no en las especulaciones académicas.
El ajuste de la maquinaria represiva fue de grandes proporciones; la situación obligaba al gobierno a una movilización del Ejército y la Policía, a una planificación sistemática, a una operación militar, que garantice la victoria sobre el enemigo . Un enemigo débil, armado de piedras, dinamitas y en el mejor de los casos de viejos fusiles, un enemigo conformado de mineros, campesinos, niños y mujeres, taladrados por el hambre. “Las gloriosas Fuerzas Armadas de la Nación” darían una lección a sus eternos adversarios, les recordarían; La Masacre de Uncía, Los Campos de María Barzola, la Noche de San Juan, los asaltos armados a los campamentos, las noches de terror y que con las “patrióticas” Fuerzas Armadas no podría la muchedumbre de indios y obreros revoltosos, azuzados por agitadores peligrosos, que ponían en peligro la integridad nacional y la seguridad del Estado burgués.
8.4. El inicio de la "Operación Gold" (miércoles 18 de diciembre)
El 18 de diciembre la movilización policial adquirió una dimensión nacional. Las tropas se concentraron después del medio día en Oruro, el contingente uniformado estaba conformado, por casi todos los grupos “especializados” en actos represivos, entre ellos el G.E.S. (Grupo Especial de Seguridad) de La Paz, Cochabamba, Potosí, estos últimos fueron pertrechados con armas de fuego, las cuales fueron cambiadas en Oruro por equipo antidisturbios, hecho que causó estupor y sorpresa entre los policías potosinos , también se encontraban los polivalentes de La Paz y otras tropas al mando del Coronel Eduardo Rivas, totalizando 350 hombres, pertrechados y listos para incursionar en las minas de Amayapampa y Capasirca.
Los jefes y oficiales de la operación siguiendo instrucciones superiores en una reunión realizada en Oruro, planificaron y ultimaron los detalles para ejecutar la masacre .
El resto del día pasó sin ninguna novedad, hasta que esa noche aproximadamente a las 12.00, las tropas abordaron vehículos de transporte urbano contratados para el cometido, rumbo al área del operativo y cuando el alba asomaba,
A las tres o cuatro de la madrugada las fuerzas policiales ingresaron en Catavi, el gerente de la empresa minera Catavi el Ingeniero Wilfredo Cabrera había apoyado todo el movimiento policial, algunas personas contaron que le vieron trasladando tropas militares a Amayapampa.•
Los funcionarios del gobierno de ese modo prestaban todo el apoyo logístico posible para desencadenar la masacre. Para este efecto, Catavi, el antiguo y derruido campamento de la COMIBOL, fue utilizado como lugar de descanso por las tropas en su paso hacia el cuartel de Uncía.
El comando de la “Operación Gold” fue establecido en el Batallón Illimani 21 de Infantería, instalado en 1976 durante la dictadura banzerista para actuar bajo los postulados reaccionarios de la doctrina de “Seguridad Nacional.” Ahora paradójicamente en un periodo “democrático” de amplias “libertades ciudadanas” dicho Batallón cumpliría con su faena represiva, evidenciando que la opresión para los pobres en dictadura o democracia es la misma.
La parte interesada en desatar la oleada represiva sobre Amayapampa y Capasirca, la Vista Gold, colaboró como quedó comprobado, directamente en la materialización de la masacre, mientras supuestamente pretendía un entendimiento a través del diálogo, sus funcionarios prestaban ayuda logística a las tropas, las cuales se alistaban para retomar las minas en disputa.
El empleado de la transnacional Luis Gabriel Azurduy Carranza, en declaraciones a la Policía al respecto decía:
Por instrucciones de los ejecutivos de la empresa yo me constituí a la localidad de Llallagua en fecha 17 de diciembre (...) vine acompañado del Sr. Cap. Freddy Soruco como seguridad personal. El motivo de mi viaje a dicha localidad era para apoyo logístico, al contingente policial que iba ingresar a la localidad de Amayapampa y Capasirca (...) esta labor debería cumplir conjuntamente con el Ing. Renato Cazón dependiente de la empresa (sic).•
La transnacional tuvo la batuta del operativo, develando la miserable realidad del sometimiento colonial de las Fuerzas Armadas y la Policía, llamadas grandilocuentemente “nacionales”, al cumplir sus labores como fieles servidores y gendarmes del capital financiero .
8.5. El movimiento de tropas (jueves 19 de diciembre)
Los destacamentos policiales concentrados en el Batallón Illimani, se mantuvieron “...esperando la llegada de las autoridades gubernamentales”•• para emprender el mandato represivo de las mismas.
El compás de espera terminó a las 9:30 de la mañana, cuando se efectuó el arribo de los Ministros de Gobierno y Defensa, Franklin Anaya y Alfonso Kreidler respectivamente, quienes sostuvieron una reunión con los comandantes de la Policía y el Batallón, “... a objeto de ultimar detalles para el ingreso hacia la localidad minera de `Amayapampa’”.•• La masacre estaba decidida, el estado de apronte de las fuerzas combinadas era un hecho.
Mientras tanto los pobladores de Amayapampa, Capasirca y toda la región, al enterarse de las maniobras castrenses por transmisiones de Radio Pío XII , organizaron asambleas, a propósito la emisora sobre lo ocurrido esa mañana rememoraba la situación de la siguiente manera:
A las 10 de la mañana los trabajadores y campesinos - en Amayapampa - estaban en asamblea junto con los dirigentes de la Federación de Mineros, sucedía lo mismo con Capasirca, mientras tanto con paso firme, con un solo objetivo la Policía y las Fuerzas Armadas marchaban hacia Amayapampa.•
Este hecho indujo, que mineros y campesinos se aprestaran a defender sus posiciones. Los ejércitos estaban predispuestos a la contienda, los unos armados con piedras y dinamitas, vibrando tensos, con la garganta volcánica del grito rebelde contenido y sobre todo mucho coraje. Por otro lado un ejército profesional debidamente armado y entrenado, bajo el comando de los "excelentísimos" Ministros y el Capitán General de las Fuerzas Armadas de la Nación, Gonzalo Sanchez de Lozada .
8.6. Los primeros enfrentamientos y la sangre vertida
En el recorrido Uncía – Lagunillas, las fuerzas represivas marcharon sin inconveniente alguno, hasta llegar a las faldas de una serranía que conduce a la mina de Amayapampa, lugar donde chocaron con un bloqueo, luego de una escaramuza los bloqueadores en su mayoría mujeres y niños, fueron disueltos, sin embargo, el mayor número de combatientes se encontraba en la cima de la montaña, desde la cual se tiene el dominio visual del camino. En su ascenso las fuerzas policíaco - militares fueron sometidas a una lluvia de piedras y cachorros de dinamita, lanzados a fuerza de hondas y brazos desde las alturas.
Los estruendos de los dinamitasos, anunciaron la presencia uniformada a la gente de Amayapampa ya que,
En medio de las discusiones de la asamblea (...) se escucharon detonaciones de dinamita en los lugares del bloqueo, alertando sobre la presencia de policías en la región, y de igual manera, vía radiocomunicaciones del pueblo se recibe la comunicación de que fuerzas combinadas de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, utilizando toda clase de movilidades (caimanes, microbuses y otros vehículos livianos) partieron de (...) Uncía haciendo un pequeño descanso en la localidad de Lagunillas, siendo vistas unas 20 a 40 movilidades ocupadas por soldados fuertemente armados (Cárdenas 1998: 17)
Este primer combate enunciaría lo que vendría posteriormente, pues era patética la diferencia logística y de armamento entre los dos bandos.
Alrededor de 1.000 combatientes entre mineros, campesinos, mujeres y niños, hacían frente a la fuerza uniformada, retardando desesperada y heroicamente la retoma de Amayapampa, aún a costa de sus propias vidas; “retrocedían hacia los cerros con dirección a Amayapampa”• impotentes ante la superioridad táctica de las fuerzas combinadas, las que lentamente ganaban posiciones.
La asamblea en Amayapampa terminó a las 13:00 hrs. y sus resoluciones ratificaban la tendencia adoptada con anterioridad, la ocupación de Amayapampa y decía:
1. Ratificar el rechazo categórico al ingreso de los inversionistas extranjeros al distrito minero de Amayapampa y de la región, por estar en contra de la soberanía nacional y de la dignidad de los trabajadores, campesinos y pobladores de la zona o región.
2. Defensa intransigente de los recursos naturales, las fuentes de trabajo y el medio ambiente hasta las últimas consecuencias.
3. Rechazo categórico al nuevo proyecto del Código de Minería del Gobierno, por favorecer a las empresas transnacionales por ser atentatorio a la soberanía nacional que contempla el suelo, subsuelo y territorio.
4. Preservar los bienes de la empresa (...) haciéndose cargo los trabajadores mineros y ponerlos a buen recaudo, mediante comisiones de vigilancia y administración.
5. Rechazar el amedrentamiento y amenazas constantes que sufren los trabajadores mineros, campesinos y sus familiares con anuncios de detenciones y de presión por parte de los empresarios.
6. Desechar el convenio firmado con la empresa el pasado mes de septiembre de 1996, por considerarlo atentatorio a los trabajadores y por su incumplimiento por parte de la empresa. (La empresa Da Capo firmó un convenio con los trabajadores (...) mediante el cual se comprometió a lo siguiente: a) incremento salarial del 60% b) construcción de una posta médica c) construcción de baños higiénicos y d) ensanchamientos de caminos. El único compromiso que cumplió la mencionada empresa fue el ensanchamiento de caminos.)
7. Ratificar el pacto minero campesino y aunar criterios para llevar adelante una lucha conjunta y unitaria a favor de la región del norte de Potosí.(CIDH 1997: 13)
Obreros y campesinos se replegaron y concentraron en la cima del cerro Kellu K’asa. El campamento minero había quedado desolado, la población toda participaba movilizada en la resistencia. La posibilidad de un enfrentamiento estaba abierta. En esas circunstancias,
De esa multitud, baja una comisión constituida por seis personas -Galo Luna, Cesar Lugo, Guido Martínez, Angel Fernández y Silvia Rojas y una señora no identificada las mismas que en son de diálogo van- al encuentro del contingente combinado tomando contacto con autoridades policiales. Sostienen un diálogo y se llega a un acuerdo de que la multitud dejaría ingresar al contingente hacia la localidad de Amayapampa.•
Se trataba de dirigentes, de la Federación de Mineros y representantes de Derechos Humanos, quienes se apersonaron con el objetivo de pedir una "tregua"
Silvia Rojas de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Siglo XX, Llallagua y Uncía, testimonió así... los hechos de sangre (...)
'... fuimos con una bandera blanca hablamos con el General Willy Arriaza (...) dijo: “no hay nada que conversar, que tenía ordenes del gobierno de llegar como sea y tomar Amayapampa máximo hasta las 7 de la noche”. Después de una ardua y acalorada discusión el Gral. Arriaza dio un plazo de 15 minutos para que los mineros y campesinos se retiren (...) le pedimos 45 y quedamos en 30 minutos.
En ese tiempo, los mineros y campesinos aceptaron, (...) que ingresen a la mina por el camino y los trabajadores se quedarían en los cerros sentados para evitar enfrentamientos, cuando fui a comunicar, los efectivos ya habían iniciado el avance.
Dijimos 30 minutos general, usted no cumple, le cuestioné y me dijo “tengo ordenes y estoy perdiendo el tiempo” (...) y le dije al general tenemos un acuerdo y cumplamos el mismo (...) El (Gral. Arriaza) me dijo “ordenes son ordenes” y empezó a disparar, y ese momento nos vimos en medio de una balacera y no solo eso, sino que a una señora que estaba junto a nosotros, la pegaron y patearon encima la bandera tricolor, así como a otra señora y cuando las defendimos también nos agredieron, luego nos detuvieron en una movilidad de donde escapamos al primer descuido.••(sic)
Sobre esos momentos fatídicos Radio Pío XII describía:
Son las dos de la tarde (...) los policías y militares ingresan no por el camino sino por las serranías, empieza la balacera, estampidos de gases lacrimógenos, disparos de armas de fuego, detonación de dinamitas gente que grita, que corre, existe un pánico total, varios trabajadores caen, mucha gente escapa a los cerros.•••
La defensa desorganizada y espontánea de la masa ocasionó que esta se retire desbandada y quede paralogizada ante la violenta incursión, pues los comandantes del operativo tenían el objetivo de dispersar a la multitud y tomar el campamento, el cual cobró las vidas de Santos Ossio Padilla , Miguel Choque Gutiérrez y el Secretario de Cultura de la Federación de Mineros Galo Luna , quien se encontraba en la comisión que estableció la tregua con el Comandante de la Policía Willy Arriaza, recibió dos impactos de bala, en su afán “pacificador” encontró la trágica muerte.
Los tres cadáveres fueron trasladados por una patrulla policial hacia Amayapampa alrededor de las 18:30, los cuales fueron secuestrados en el intento torpe de la comandancia por dejar desapercibida su acción criminal. El bautizo sangriento de navidad era un hecho irreversible, los planes meticulosos del gobierno seguían el curso inalterable.
Los heridos quedaban desparramados y abandonados ante el fuego de la metralleta abierta “... indígenas y mineros que escapaban de los disparos a la lejanía observaban la forma en que sus compañeros caídos en desgracia eran maltratados por militares y policías”.• A las 17:30 aproximadamente, el reportero popular de Radio Pío XII,
Gregorio Calatayud desde Amayapampa con voz entre cortada asustado (...) - daba cuenta de lo sucedido - desde algún lugar del cerro hacía conocer la primera lista de heridos, Juan Fiesta, Hilarion Copa, José Chuchinca, Silverio Copa, Corcino Fernández, Vicente Choque, Florencio Suturi, José Fiesta, Aurelio Copa, Bernardino Calatayud, Felix Colque, Santiago Mamani, Pedro Ossio y Roberto Colque.•
La marcha hacia Amayapampa de ahí en adelante se convirtió en un avance fácil para las fuerzas combinadas, con algunas esporádicas escaramuzas en las que se cruzaban los dinamitazos, contra los gases y balas.
Luego de "controlar" la situación las fuerzas combinadas retomaron la mina de Amayapampa al promediar las 18:00 horas, ya sin ninguna resistencia, después de haber librado un combate desigual y sumado una “gesta heroica” a la historia de las hordas represivas;(!) extenuados descansaron en las viviendas del campamento, las declaraciones del policía Reynaldo Iturri sobre el caso dicen:
...yo junto al Cap. Salazar de la Policía y parte del contingente policial llegamos al campamento de Amayapampa acompañado de una compañía de Ejército, verificamos que el campamento se encontraba vacío, solamente había una señora que atendía alimentación.••
Mientras tanto, los pobladores se refugiaron en las montañas aledañas y las fuerzas represoras cercaron inmediatamente su posición ganada, posesionándose con parapetos de metralla y tendiendo una celosa vigilancia.
Los acontecimientos sangrientos fueron anoticiados en todo el Norte de Potosí de inmediato se procedió a prestar socorro a los masacrados, pues:
...se habían conocido en directo a través de los informes de radio Pío XII, los médicos y enfermeras de Uncía se movilizaron pero al llegar a Amayapampa, militares y policías les cerraron el paso, lo recuerda el Dr. Ramiro Romero del Hospital civil de Uncía: `nos hemos lanzado a prestar ayuda pero lastimosamente he llegado más o menos a horas 18: 00 (...) nos encontramos con un puesto de las Fuerzas Armadas y de la Policía (...) los cuales no nos permitieron entrar (...) cayo la noche y tuvimos que retornar para recoger un herido de otro cerro`...•
Las legiones policiaco - militares, cercaron la mina al extremo de no permitir el acceso a personal médico, en un franco abuso y prepotencia. La brutalidad de los uniformados solo podía explicarse, por el grado de enajenación mental al que llegaron. Algunas versiones de los pobladores afirmaron, que policías y militares se disputaban los cadáveres para succionar la sangre de los muertos.(¡?)
El número de heridos en los enfrentamientos quedó al margen de los registros periodísticos. Es el caso del minero Gregorio Carlo Estrada de 46 años, quien fue trasladado a un centro hospitalario de Oruro, luego "El día 24 de diciembre de 1996 a horas 13: 45 el paciente (...), fallece después de una intervención quirúrgica a consecuencia de herida de bala...".•• Todas las informaciones con que se cuentan adolecen de vacíos sobre las circunstancias en que cayó herido. Lo mismo ocurre con la muerte de Marcelino Calle otro minero asesinado.
Este día una última víctima del crimen organizado, caía asesinado por la espalda, por una patrulla militar, se trataba del campesino del ayllu Layme Marcial Calle Fiesta de 25 años "... un proyectil de grueso calibre le atravesó el omoplato, saliendo la bala por el pecho junto al corazón".(CIDH 1997: 23) El campesino cumplía con sus labores agrícolas, al constatar la presencia uniformada, este empezó a correr y en esas circunstancias recibió el balazo certero que acabo con su vida.
8.7. La convulsión extendida
Convulsionado el norte potosino, los mineros de Capasirca entraron en la escena de los combates, los mismos que contaban con una organización férrea y disciplinada, a raíz de la experiencia adquirida en la primera incursión policial.
En una acción sorpresiva detuvieron una movilidad de abastecimiento logístico de los destacamentos uniformados, un informe de la PTJ al respecto dice:
...a horas 15: 30 aproximadamente un oficial y dos investigadores de Oruro se trasladan con destino al lugar del conflicto a objeto de hacer entrega una caja que contenía radios de comunicación, los mismos que al llegar al cruce del camino de Amayapampa y Capasirca fueron interceptados por una volqueta que trasladada mineros de Capasirca, los cuales en forma brutal efectuaron el decomiso de las radios de comunicación que se encontraban en el vehículo, luego de agredirlos físicamente les habían conminado a abandonar el lugar.•
Mientras tanto, las poblaciones del Norte de Potosí eran sacudidas por las noticias y conjeturas que se extendían sobre los hechos de Amayapampa. Un torrente de zozobra recorría el ambiente, “en Uncía las campanas llamaban a un cabildo abierto, el de Llallagua decide intervenir la estación de energía eléctrica del Golf de Catavi”.••
La reacción en Llallagua fue radical y de hecho todas las organizaciones sindicales decidieron apoyar a las poblaciones de Capasirca y Amayapampa. En ese sentido la toma de las instalaciones de la planta de ENDE fue una acción rápida y violenta, pese a la resistencia de un efectivo policial, el cual con disparos al aire pretendió amedrentar y dispersar a la multitud, ocasionando el enfurecimiento de la misma. Ante la reacción los policías que custodiaban la planta optaron por cerrar la puerta y electrizarla con el propósito de obstaculizar la decisión de los marchistas.
La gente sin temor alguno, enardecida al extremo por la provocación uniformada, instaló una dinamita en la cerradura de la puerta y procedió a su voladura. Una vez abierta, entraron y obligaron al funcionario bajar las palancas que daban paso la electricidad que nutría a Potosí y Sucre. La masa enfurecida desconectó todos los teléfonos, cerrando toda posibilidad de comunicación. Sin embargo la perspicacia de un funcionario logró pasar información bajo un código sobre la "toma" antes del corte.
Anulada la Policía y cortada la energía eléctrica la gente pedía a voz en cuello al policía que había disparado, quien gracias a la mediación de algunos dirigentes, salvo su vida y no terminó sus días linchado. Posteriormente la energía fue restituida, “a horas 20: 30 efectivos del Batallón Illimani retomaron la subestación de Catavi y resguardaron la misma por instrucciones de la prefectura y otras autoridades”.• La multitud de manera casi ingenua procedió al abandono de la planta, lo que ya hacía presumir la falta de una dirección férrea que coordine la movilización.
La marcha en su regreso de Catavi a la altura del “Transito” cerca del monumento al minero, interceptó al taxi en el cual se encontraban tres uniformados del Ejército, los cuales fueron sacados del mismo. Se encontraban entre ellos dos oficiales y un soldado armados con sus respectivos fusiles y demás pertrechos, los que fueron despojados por la enardecida multitud, ellos:
...no tenían ya nada en su poder, - dice Celia Suárez - entonces los dos suboficiales (...) pedían que no los maltratemos, que no les hagamos nada, que estaban bajo bandera, que estaban bajo mando, es decir estaban conscientes de la presión de las bases, en las bases había el criterio de fondearles en interior mina o de entregarlos a los jóvenes, los jóvenes pedían a gritos, ¡entréguennos! ¡entréguennos!.•
La gente estaba dispuesta a fondearlos, a lanzarlos a las profundidades de la mina, lo que hubiera significado la muerte y desaparición definitiva de los militares. Finalmente los detenidos fueron depositados en el edificio de la Alcaldía de Llallagua. Por resolución de los dirigentes se decidió ponerlos en libertad en horas de la madrugada, quedando confiscado el armamento que portaban. Los fusiles deberían ser utilizados en defensa de la población, ese era el criterio de la gente, idea que no prosperó por el conservadurismo de la dirigencia, que se “asustaba” de la posibilidad de usar todos los medios posibles en la guerra de clases, fenómeno que de manera abierta y concreta se declaraba en el Norte de Potosí. No había tiempo para las respuestas diplomáticas y ejemplos pacifistas, la “Operación Gold” marchaba, la masacre corría por cuenta de las fuerzas combinadas, Amayapampa ya había sido bañada en sangre para entonces.
Esa noche en Amayapampa las tropas policiales y militares, continuaron con disparos sobre mineros, campesinos, mujeres y niños que habían sido desplazados por las tropas hacia los cerros. Los pobladores solo atinaban a detonar cachorros de dinamita, que retumbaban en la lejanía como gritos ahogados, de desesperación e impotencia, ante la certera metralla asesina.
8.8. El ampliado de la COB en Llallagua (viernes 20 de diciembre)
El ampliado nacional de la C.O.B. que un día antes consideraba el Pliego Único Nacional, fue suspendido intempestivamente, como emergencia de las noticias que provenían de las minas ocupadas y se decidió reinstalarlo en la legendaria Llallagua el día jueves 20.
En horas de la mañana el ampliado nacional se reinició en la plaza de esa ciudad y en los hechos funcionó como un cabildo abierto, donde la presión de la población obligó a los dirigentes nacionales; declarar la huelga general e indefinida, el bloqueo de caminos y la ocupación de las fuentes de trabajo, la medida, sin embargo, solo fue una declaración lírica. Pues Los dirigentes cobistas, nunca estuvieron convencidos de que la ocupación de las fuentes de trabajo era un método de lucha propicio. La acción de los trabajadores de Capasirca y Amayapampa, para ellos era una espina puntillosa que les abría la llaga claudicante y reformista.
Así fue que la medida no fue cumplida por ningún sindicato, tan solo los mineros de Colquiri declararon un paro de 24 horas y recolectaron vituallas para los combatientes, que hacían frente a las fuerzas gubernamentales.
En la ciudad de Oruro: “Varios afiliados al Sindicato de Trabajadores de la Prensa de Oruro (STPO) repudiaron (...) los acontecimientos suscitados en el Norte de Potosí en una acción de protesta que derivó en un bloqueo relámpago...”.• Por su parte los cocaleros solo se pronunciaron con un voto resolutivo .
La burocracia sindical, cumplía su labor eficiente al servicio del gobierno. La "huelga general e indefinida" pretendía evitar, que el Ejército y la Policía concentren todo su poder de fuego sobre el Norte de Potosí, los "dirigentes" no movieron un dedo para organizar la medida.
En los campos de combate, la mañana del 20 de diciembre, luego de que las masas opusieran tenaz resistencia a la arremetida de las fuerzas combinadas el día anterior, persistieron movilizadas en las montañas circundantes, de cerro en cerro los pobladores se movían avizorando desde lejos a las tropas uniformadas.
Esa mañana a horas 10: 20 por órdenes del Gral. Arriaza, una fracción del G.E.S. de La Paz, Potosí y miembros de las Fuerzas Armadas, retornaron a Uncía por mayores pertrechos. La caravana de dos camionetas, una vagoneta, un jeep, tres micros, fue emboscada a la altura del cerro Kellu K’asa. Una acción de masas organizadas dio el golpe más duro que recibieron las tropas, después del desbande del 14 de noviembre. Francotiradores o no, lo cierto fue que la emboscada sorprendió a la Policía, le causó bajas y un anonadamiento dejándoles sin capacidad de reacción. A propósito del incidente el informe de la PTJP dice:
...alrededor de las 11: 00 - las tropas - fueron objeto de una emboscada por francotiradores, los mismos que se encontraban parapetados en lugares estratégicos, siendo la primera víctima en la emboscada el Dr. Rodrigo Flores, médico del hospital de Chayanta con herida de bala, quien iba a la cabeza de la caravana, ante esta situación todo el efectivo policial tomó posiciones de protección.•
Los médicos paradójicamente marchaban como vanguardia, o bien como “escudos humanos” de la columna castrense. En pleno fragor de la lucha donde era previsible el enfrentamiento por la situación reinante. La marcha tranquila fue alterada súbitamente cuando una balacera fue descargada sobre columna. La declaración del medico Rodrigo Armando Aguilar describe el hecho de esta manera:
...una curva del cerro K´ello K´asa, escuchamos disparos de arma de fuego que venía de la cima de un cerro del lado izquierdo ante esta situación procedimos a bajar de la ambulancia (...) e identificarnos (...) puesto que hemos gritado 'no disparen, no disparen somos médicos'.•
En esos instantes de confusión el médico fue alcanzado por una bala que le hirió en la mano derecha, continúa:
...uno de los oficiales nos grito ‘váyanse, escápense’ (...) abordamos nuestro vehículo para retirarnos (...) A unos minutos de la marcha sentimos y observamos explosiones de dinamita delante de la ambulancia obligándonos a detener (...) varios campesinos se nos aproximaban (...) amenazándonos de muerte y hacer explotar el vehículo con dinamita (...) nos preguntaron donde estaba el armamento, a lo que no respondimos (...) hasta que ellos mismos subieron a la ambulancia a verificar y revisar (...) al no encontrar nada y ante las suplicas que les hacíamos, nos dejaron pasar, escapando a gran velocidad.••
El fuego constante, era acompañado por persistentes detonaciones de dinamita, lo que confundió a los uniformados los cuales solo atinaron a buscar refugio, otro informe policial complementa:
Luego los posteriores disparos fueron precisos en los parabrisas de los vehículos y cuando el Sr. Cnl. DESP. Eddy Eduardo Rivas instantes que salió del vehículo para constatar que todo su efectivo de encontraba protegido.•
Sobre el caso agrega La Patria
En esa circunstancia el (...) Comandante del (...) GES que estaba junto al Cnl. Alberto Valda, recibió un impacto ‘certero’ de bala muriendo en forma instantánea al sufrir el destrozo de la base del cráneo con perdida de la masa encefálica, cuyos restos salpicaron al uniforme del Cnl. Valda.(sic)••
La bala le penetró,
...mas propiamente en el pómulo derecho con salida por la región occipital cayendo instantáneamente (...) así mismo cuando se encontraba el Oficial de Policías Ivan Mendívil A., en posición de tendido recibió un impacto de bala en el pabellón de la oreja derecha...(sic) •••
Para la Policía eran circunstancias de sorpresa y confusión en ese ínterin dejaron abandonado un vehículo, el cual fue embarrancado, La Patria al respecto describe que:
Los campesinos exaltados aprovechando que un jeep fue abandonado - dice La Patria - por sus ocupantes que se pusieron a buen recaudo de los ataques, lo volcaron al barranco donde de vuelcos de campana quedo sobre sus ruedas a 50 metros de profundidad.••••
La maniobra de los combatientes fue espectacular y su rapidez sorprendió a los uniformados, que no salían de su sorpresa.
Como consecuencia de la muerte del Coronel Rivas , el conflicto adquirió ribetes de un verdadero enfrentamiento de bandos armados, polarizados. La lucha armada como prolongación de la política, aparecía nítida ante la historia. Los burgueses expropiados y el "pacto" obrero campesino expropiador de la propiedad privada se enfrentaban. La lucha de clases se manifestaba en el lenguaje de los fusiles.
El enfrentamiento duró alrededor de cinco horas, después de que un refuerzo de tropas militares llegó de Amayapampa favoreciendo de este modo el "control", por parte de la Policía y el Ejército. Luego del enfrentamiento, según la Policía los combatientes populares dejaron abandonados dos fusiles mausers.
8.9. La repercusión y el fantasma del trotskismo
El portavoz oficial del gobierno Mauricio Balcazar responsabilizó de los hechos que se venían suscitando en la zona convulsionada a la maléfica acción del trotskismo. Para el Ministro de Informaciones, el fantasma “extremista” era el responsable de la matanza y justificaba su versión declarando que:
Los informes de inteligencia confirman que teníamos razón en intervenir. Existe armamento detentado por los mineros, la mayor parte son armas antiguas, aunque también se detectó la presencia de ametralladoras y armas cortas (...) Hay capataces políticos en esta zona grupos que defienden intereses políticos y otros grupos tienen motivaciones económicas, tenemos información de una organización política muy precisa (...) de elementos troskistas.(sic)•
La organización política era el POR, partido que acuñó la ocupación de las fuentes de trabajo, desde la aprobación y difusión de la polémica Tesis de Pulacayo, cuyo autor es Guillermo Lora, Secretario General de esa organización política, que junto a Vilma Plata fueron investigados por la Policía (ver anexos). Por su parte el comandante de la Policial Nacional Willy Arriaza,
...denunció ante los comisionados de la Cámara de Diputados, la presencia de elementos `troskistas´ en las minas de Capasirca y Amayapampa cuya actividad se desconoce, identificando entre estos a Celia Suárez, de quien aseguró que está dedicada a “incitar” a la violencia.(sic)•
Era previsible luego de ser desatada la lucha de clases, la clase dominante volcara la mirada acusadora a sus eternos enemigos de siempre los “extremistas”, “terroristas” “trotskistas”: Las posiciones definidas nítidamente no daban lugar a equivocaciones, era una lucha política una guerra armada que confrontaba en el campo de batalla a los oprimidos y opresores, cada bando con sus intereses de clase estampados en su acción bélica.
8.10. La tenaz resistencia popular y el fortalecimiento de las tropas gubernamentales
El gobierno, mientras tanto tomó sus recaudos militares y replanteó su plan, ya que la eclosión social era un torbellino fuera de control. El plan gubernamental, que preveía un "paseo" sobre los pobladores del Norte de Potosí, se convirtió en una faena dura, por la resistencia inesperada con la que chocaron las fuerzas uniformadas. Los contingentes desplazados hasta ese momento eran insuficientes para el control del desborde social, entonces el gobierno desplegó avionetas en las que se transportaban permanentemente tropas, entre ellas las de elite . La pista de la localidad de Uncía presentaba un movimiento inusitado, en esas circunstancias.
Mientras que por tierra Uncía fue sorprendida con la presencia de efectivos militares del regimiento Rangers asentado en Challapata, quienes tomaron el camino directo a la localidad, evitando el paso por Llallagua según Radio San Miguel “... a la una de la tarde (...) pasaban por Uncía, más de 6 caimanes con efectivos muy bien armados y por lo menos cada caimán llevaba unos 80 a 100 soldados”.• La sorpresa de la población fue evidente dada que no se manifestó reacción alguna.
Retomada Amayapampa, los planes castrenses fijaban su objetivo sobre la población de Chuquiuta y Capasirca, donde había la presencia numerosa de campesinos, obreros, amas de casa, quienes se hallaban atrincherados, decididos a regar con sangre la mina y dejar sus cuerpos sin vida en el lugar del combate.
Era evidente que la movilización de masas adquiría ribetes insospechados el ampliado cobista resolvió y decidió la retoma de Amayapampa, los mineros cooperativistas por su parte a las 10 de la mañana finalizaron su asamblea y decidieron parar sus trabajos habituales y movilizarse, al respecto
...en una asamblea general decidimos - dice un cooperativista -parar la planta en apoyo moral y material hacia los compañeros de Amayapampa y Capasirca (...) y de ese modo se hace un detalle correspondiente (...) que todas las cooperativas deben participar (...) - en la movilización – a las tres de la tarde nos fuimos a Amayapampa ••
Dos camiones de cooperativistas, maestros y universitarios marcharon decididos a su objetivo, apenas armados de dinamitas.
El conflicto en el que hasta entonces solo participaban mineros de Capasirca, Amayapampa y los ayllus circundantes, había logrado incorporar a los mineros de las cooperativas de Siglo XX, Juan del Valle, Dolores, 23 de Marzo y población toda de Llallagua.
8.11. La defensa de Capasirca
Un nuevo centro de enfrentamiento irrumpió en la palestra, la retoma de Capasirca abrió la escena; versiones periodísticas pudieron “... constatar en la zona de Lagunillas (...) próxima a Amayapampa, tres camiones con tropas profesionales del Ejército y con armamento pesado, (ametralladoras y morteros), que se dirigían a la zona del conflicto”.•
Horas más tarde destacamentos del regimiento Rangers 24 de infantería y tropas policiales pretendieron retomar la mina y fueron repelidos por la resistencia que opusieron los combatientes de Capasirca. Quienes aprovechando la sinuosidad del terreno, los cañadones, quebradas, sacaron ventajas militares sobre las fuerzas combinadas, solo con armas rudimentarias; hondas, dinamitas, algunas escopetas y los legendarios mausers, que siempre fueron instrumentos de lucha en manos del pueblo.
Sobre las circunstancias del enfrentamiento, el reportero popular de Radio Pío XII, Gerardo Mansilla, graficaba los hechos de esta manera:
Esta tarde ya han intentado entrar a Capasirca (...) ha habido enfrentamientos (...) fuertes, no están pudiendo llegar (...) no están pudiendo subir, entrar, porque los hombres se han puesto fuertes, los trabajadores y los campesinos (...) no tienen ni siquiera un azadón ni nada, así no más están queriendo pelear.•
Lidia Barahona, otra reportera por su parte informaba diciendo que,
...las amas de casa están en la loma de Ayantata (...) desde esta mañana (...) están pidiendo auxilio a los pobladores cercanos (...) las señoras están llorando (...) los niños también" - El ataque sobre Capasirca según la reportera, se desarrollaba por dos flancos - (...) desde hace media hora los efectivos de la Policía, estaban queriendo ingresar a Capasirca por Amayapampa (...) la mitad de los efectivos por Ayantata desde hace 15 minutos y ahí se están enfrentando todos los trabajadores de Capasirca con los efectivos de la Policía y el Ejército.••
El enfrentamiento había durado desde las cuatro de la tarde hasta las ocho de la noche aproximadamente. El resultado del mismo arrojó como saldo, 4 heridos de parte de los defensores de Capasirca; Ciprian Ossio, Antonio López Astete, heridos de bala y los menores Agustín Balcazar y Jaime Orihuela habían sido blanco de balines, los cuales fueron internados en el Hospital COPOSA de Llallagua.
Esta fricción armada, tuvo la pretensión de ser ocultada por los comandantes del operativo, posiblemente porque sus fuerzas fueron repelidas.
...el tema de Capasirca que transmitía Pío XII (...) fue consultado reiteradamente a los jefes militares (...) - relata Juan del Granado - al general Arriaza y a los otros oficiales y todos señalaron que no había ningún operativo sobre Capasirca.•••
La tenaz oposición popular logró una victoria militar sobre los represores entrenados y fuertemente armados, que a pesar de sus "tácticas", no pudieron repetir con lo ocurrido con los defensores de Amayapampa.
8.12. El envío de más tropas gubernamentales
Los planes masacradores del gobierno imponían al mismo la necesidad de fortalecer la presencia castrense en la zona, de este modo otro contingente de:
Efectivos militares dependientes del Comando de la Segunda División Andina de Ejercito – asentada en Oruro - cumpliendo ordenes superiores, se trasladaron al Norte de Potosí para reforzar a las fuerzas combinadas (...) Los graves enfrentamientos entre fuerzas combinadas del Estado y trabajadores mineros y campesinos de Amayapampa, habría obligado al alto mando militar a disponer la movilización de efectivos del Grupo de Artillería Andina Camacho y del Grupo de Caballería Andina VIII Braun.(sic)•
La artillería de las FFAA fue movilizada para proceder al aplastamiento de la rebelión popular, esta situación connotaba sin duda la decisión gubernamental de masacrar en masa a quienes se oponían a los planes saqueadores de la transnacional.
A las 15: 30, las tropas dispuestas por el alto mando militar, luego de ser pertrechadas debidamente, abordaron movilidades y caimanes; Radio Pío XII a través de Severino Choquetopa daba la siguiente información:
...fuentes confiables del Batallón Braun de aquí de la población de Vinto nos han informado de que han partido (...) tres escuadrones (...) cada escuadrón esta conformado de 81 soldados y dos compañías que han arribado de la ciudad de La Paz son ellos de la Policía Militar, en total unos 400 soldados o más..•
Corrida la noticia del refuerzo castrense, el norte potosino fue alertado y las circunstancias desbocarían en otro enfrentamiento. Llallagua esa noche entregaría su coraje a la lucha popular.
8.13. La resistencia de Llallagua
La columna militar que partió de Oruro, fue avistada por los pobladores de Huanuni a su paso por dicha localidad aproximadamente a las 17:00 hrs., de inmediato Radio Huanuni propagó la noticia, la misma que a su vez puso en movilización a Llallagua. La población entre mineros cooperativistas y jóvenes se apostaron en la tranca, procediendo a bloquear el ingreso a la población civil. El bloqueo era un hecho, la explosión de dinamitas en el camino interrumpió el tráfico, había la decisión de los protagonistas a no permitir el ingreso de los militares, que para entonces se encontraban en las puertas de Llallagua.
Minutos antes de iniciarse el bloqueo la Comisión Parlamentaría compuesta por los diputados oficialistas Juan del Granado del MBL, Lucio Felipez de la UCS y Jorge Albarracín, que había partido de la ciudad de La Paz a horas 11:30, llegó a la ciudad de Llallagua para dirigirse de inmediato hacia Amayapampa y Capasirca a fin de encontrar una salida pacífica al conflicto, dicha comisión contaba con las más amplias garantías para el desempeño de su labor pacificadora. En ese mismo instante se conoció el incidente con los periodistas de Radio Pío XII y el periódico Presencia, los cuales fueron interceptados brutalmente por las fuerzas militares, luego de su regreso de Amayapampa la movilidad en la que se encontraban, fue confiscada y utilizada para el traslado de tropas hacia la zona de conflicto, la emisora católica Pío XII denunció que los periodistas fueron encañonados y golpeados .
Cuando caía la noche alrededor de las siete, movilidades de servicio público y la caravana militar permanecían bloqueadas. En la zona había un ambiente tenso de estado de apronte entre la población y los militares, el cual fue roto, por la detonación de gases lacrimógenos y explosiones de dinamita, que retumbaban por los alrededores de la tranca de Llallagua. El cerro colorado se inundó con una estela beligerante a la que se asoció, de pronto descargas de ráfagas de fusiles, que como un coro marcial y estruendoso de balas anunciaba la muerte. Así se abría el telón del escenario para la presencia de la encarnizada lucha. Llallagua esa noche también se teñiría de sangre, por la defensa de los recursos naturales de la región, la cual se negaba a vivir la experiencia del saqueo sistemático a que fue sometida durante la era de la plata y el auge del estaño.
Mineros cooperativistas, jóvenes, mujeres y niños encarnaban el valor de los combatientes proletarios, que tantas veces habían caído en las luchas sociales por un mundo nuevo, parecían cobrar vida los masacrados de Uncía, Catavi, Siglo XX. El inmortal aforismo revolucionario “ayer nuestros padres, hoy nosotros, mañana nuestros hijos”, era concretada en esa acción valerosa, que enfrentaba desafiante a las balas asesinas del ejército burgués.
El ejército empezó a utilizar armas de fuego al no poder pasar este, sobre una verdadera muralla humana que se oponía a la presencia uniformada. Los gases y balines no lograron hacer retroceder a los pobladores, el viento dispersaba el gas hacia las posiciones de las tropas del Braun, la voluntad férrea de los bloqueadores era inquebrantable. Ante esta situación los militares imposibilitados de salvar la barricada popular, dispararon ráfagas a quemarropa sobre los bloqueadores, los primeros en caer fueron quienes se encontraban en inmediaciones del cerro colorado, Hilarion Martínez un cooperativista sobre las circunstancias dice:
...estuve corriendo ahí, por mi cabeza por mi costado estaban pasando balas yo no sabía que hacer, escapando en busca de mi hermano y ahí simplemente el impacto no mas encontré (...) ellos estaban disparando directamente al cuerpo.•
En el incidente cayó Wilmer González, un muchacho de 15 años de edad, quien se encontraba en la primera línea de resistencia, su intrepidez le costo la vida, una bala atravesó su frágil cuerpo . José Espinoza Mercado de 42 años también murió alcanzado por las balas del regimiento Braun. Como saldo de heridos quedaron Sandro Negreti de 19 años, Hilarion Martínez de 30, Rene Quispe Claros de 33, Eusebio Salvatierra de 36 y Andrés Choque de 37 años, respectivamente.
Ante la defensa férrea de Llallagua y luego de sembrar la muerte, las tropas se alejaron a dos kilómetros de la tranca, Juan del Granado había gestionado el repliegue del Braun ante “el Jefe de Estado Mayor del Ejército (...) como la principal autoridad castrense, en coordinación, con el General Rodriguez, Comandante de Ejército, con los Ministros de Defensa, de Informaciones y el de Gobierno...”.• Cuyo resultado fue la instrucción del repliegue de la columna militar. Este “gesto” de flexibilidad se convirtió en un señuelo distraccionista, el Braun retrocedió y emprendió el rodeo por el camino de Challapata hacia Uncía, una maniobra táctica que no lo alejaba de su objetivo . Al amanecer del día 21, la gente en su mayoría jóvenes, que había resistido el ingreso militar continuaba en la guardia montada durante la noche anterior.
8.14. La justificación del gobierno
El intento de la ocupación militar de Llallagua fue rápidamente justificada por el Ministro de informaciones Mauro Balcazar, quien afirmó en Radio Panamericana que: “... los refuerzos que se han enviado tienen que pasar obviamente por Llallagua y eso no significa que vaya ha haber operativos en el pueblo.”•• Sin embargo, la acción no fue considerada de ese modo por el sentido común de los pobladores de Llallagua, quienes salieron a oponer resistencia a la represión que un día antes había bañado en sangre Amayapampa.
La experiencia de anteriores intervenciones militares, apareció como uno de los factores que impulso a la población llallaguense a oponer resistencia a las tropas. Los asaltos armados a los campamentos fueron siempre una táctica de los diferentes gobiernos para sofocar rebeliones populares, o los últimos bastiones de resistencia a los golpes militares del gorilismo. En esos episodios de sangre, eran las radios mineras las que sufrían la violencia estatal, por ese motivo, esa noche gran cantidad de gente se conglomeró en las instalaciones de Radio Pío XII en Siglo XX, para defenderla de una probable intervención, mientras que otros hacían frente a las hordas uniformadas . Gonzalo Trigoso sobre el intento de asalto a Llallagua dice:
Era un ataque franco directo a la población. Es que Llallagua era un objetivo militar de primera importancia para el gobierno. Desde allí se organizaba la defensa por parte de los dirigentes, desde allí salían vituallas y alimentos para los combatientes, allí se concentraban y formaban los contingentes cooperativistas y populares que salían a la zona de conflicto, y de allí se remitía el material necesario para la defensa y también estaban los hospitales y la medicina así como las ambulancias. Tomar Llallagua hubiera sido aislar a los defensores de Amayapampa, la prensa nacional, corresponsales y reporteros informaban desde allí con gran altura y nivel periodístico realizaba su trabajo testimonial la emisora Pío XII... (1998: 21)
La posibilidad cierta de que Llallagua era por entonces un blanco de la “Operación Gold”, era un hecho, a esto se sumaron las denuncias gubernamentales de que la radio de los Oblatos Pío XII cumplía una labor subversiva. Los Tiempos sobre el caso reportaba que, “ Kreidler culpo de los luctuosos sucesos (...) a la 'presencia de gente armada' y calificó como 'subversiva'” a la emisora católica.• Las declaraciones del Ministro no hacían más que confirmar que Llallagua era considerada por el gobierno como un bastión de los planes “desestabilizadores del orden establecido” continúa Los Tiempos;
...Informó que ha dispuesto la intervención directa del ejercito, con el objetivo de mantener expeditas las vías camineras en la región, mantener habilitado el aeropuerto de Uncía y resguardar la seguridad de las instalaciones (...) fundamentalmente de generación de energía eléctrica, planta ubicada en las cercanías de Llallagua.(sic)••
La que un día antes había sido tomada y luego abandonada por los pobladores de Llallagua.
El Norte de Potosí se cubría de militares y policías, el operativo adquirió de pronto grandes proporciones, se movilizaron tropas dispuestas a sepultar la rebelión popular, el objetivo era recuperar Capasirca. La Policía Nacional con el G.E.S., las Fuerzas Armadas, con tres regimientos: el Rangers de Challapata, el Braun de Vinto ambos de Oruro y el Illimani de Uncía, apuntaban con todo su poder de fuego para aplastar a la resistencia en Capasirca.
El Braun como dijimos, cambio sus planes iniciales, la columna militar viajó durante la noche encaminándose por la carretera de Challapata, por el sector de Peñas••• hacia Uncía. A las “10 de la mañana con 15 minutos del del viernes (...) - las tropas del Braun - entraron por el sector norte de la ciudad de Uncía (...) los efectivos de las Fuerzas Armadas ingresaron a pie por una comunidad aledaña al Batallón Illimani.”• Lo que parecía una retirada se convirtió en otra maniobra táctica su estrategia antipopular y masacradora no cambió en lo mínimo, el objetivo de las tropas era aplacar y aplastar al movimiento popular a costa del único bastión de la resistencia obrera campesina.
Ese viernes 20 el norte potosino fue el escenario de combates desiguales, encontronazos en los que tendían a sufrir bajas los mismos de siempre, los pobres. Pese a esta situación desventajosa, en los cerros de Amayapampa la resistencia fue fortalecida con la presencia de mineros cooperativistas. Sin embargo, ellos no poseían más que dinamitas y como siempre coraje y una decisión casi suicida para entregarse a la muerte.
Esa noche, mineros, campesinos y cooperativistas seguían con atención los sucesos de Llallagua transmitidos por Radio Pío XII. En la lejanía por el sector de Capasirca se escuchaban detonaciones de dinamita y estampidos de balas. Frecuentemente el silencio de la noche era interrumpido por las explosiones, eran los heroicos gladiadores populares, advirtiendo de su terca presencia, pese a sus caídos del día anterior.
Esa noche fría, el viento azotó la humanidad de los incólumes y empeñosos combatientes, su moral guerrera les sobreponía a la adversidad. Algunos sin frazadas, ni con un mendrugo para llevarse a la boca, libraron firmes la batalla al frió, con coca y cigarros. El “Ejército Popular” inerme e impávido alistado con humildes pobladores se lamentaba el no tener armas para el combate, un ambiente de frustración recorría las lomas cercanas a las minas de Capasirca y Amayapampa.
8.15. La situación en Uncía
Uncía mientras tanto pasó una tensa noche de desvelo forzado, escuchando el retumbar de las explosiones que provenían de Llallagua, lo que indujo espontáneamente a una movilización que no se la había hecho en años. Freddy San Miguel, director de Radio Uncía relataba así lo sucedido: “...la población se movilizó (...) para de esta manera hacer guardia, piquetes todo aquello, (...) ante los enfrentamientos que se estaba protagonizando en la ciudad de Llallagua”• y continuaba diciendo que:
...toda la noche (...) cantidad de jóvenes y ciudadanos (...) se han puesto a efectuar bloqueos, (...) una movilización inusitada, que no se había visto de muchos años atrás (...) todos estaban prestos a hacer resistencia para no permitir, que las fuerzas del batallón Braun puedan llegar hacia Uncía y pasar a las minas de Amayapampa y Capasirca (...) prácticamente la población no ha dormido (...) en la tranca principal aproximadamente a las 9: 30 de la noche hubo un caimán que tuvo que retornar porque (...) unas 1.000 personas.•• Impidieron el paso del motorizado.
La movilización de las masas llegaba a un extremo tal, que estaban dispuestas a enfrentarse con el Ejército. Se vivía una situación preinsurreccional, propia del cansancio popular frente a la política del gobierno y ante el fracaso del remedo neoliberal, que vive Bolivia.
8.16. Sábado 21 de diciembre; día del Minero: continúa la masacre
El derramamiento de sangre no cesó, el día 21 de diciembre día del minero . Las tropas dueñas de Amayapampa, darían un último golpe de gracia a los pobladores, que permanecían en las cercanías de la mencionada mina, dice un documento policial al respecto, “...en la madrugada (...) a horas 5:30, - el comando de las fuerzas conjuntas- envía una patrulla de efectivos policiales y militares...”.• Para un reconocimiento del terreno ya que se tenía previsto, “dispersar” a los “atrincherados”. El ataque policiaco – militar empezó:
A horas 08:25 aproximadamente personal del regimiento Ranger conjuntamente personal policial acantonado en este campamento proceden a la toma de un cerro aledaño al campamento donde se encontraban gran cantidad de personas entre trabajadores mineros, campesinos y otros armados con dinamita y armas de fuego, quienes se encontraban atrincherados en los cerros circundantes a Amayapampa, los mismos que hostigaban dos noches seguidas con explosivos y disparos de armas de fuego.••
La exageración policial por la formación represiva de los oficiales es intrínseca a la "Institución" y aparece flagrante, cuando se trata de combatir al pueblo. Generalmente los uniformados adquieren, el síndrome de Don Quijote de la Mancha, al imaginar ellos, tener al frente un enemigo superior en fuerzas y que sería un acto de proeza sino de heroísmo enfrentarse y masacrar al mismo.
Lo cierto era que los apostados en los cerros contaban solamente con dinamitas y algunas hondas. Se encontraban débiles físicamente, pues habían pasado la noche a la intemperie, entumecidos y hambrientos. Tomaban los tenues rayos de sol de la mañana y se servían alimentos, que la solidaridad de los vecinos de Chayanta les proveyó, cuando en el ínterin fueron atacados. El testimonio de un trabajador cooperativista cuenta:
... traen las señoras vecinas de Chayanta, comida, unas papas con su ají y un poco de chuño, estábamos comiendo, ni siquiera muchos compañeros han metido una papa a la boca (...) han comenzado a dar ráfaga y nadie ha podido reaccionar, todos no sabían donde meterse, porque estábamos en pleno cerro, en plena pampa”.• Sobre el hecho Celia Suárez dice: “...nos encontraron prácticamente desprevenidos nadie tuvo una sola mecha encendida (...) ahí se produjo la desbandada y muchos compañeros dejaron sus pertrechos en la huida y a muchos de ellos se los cogió, (...) había gente descalza, recostada”••.
La toma del cerro adyacente a Amayapampa fue un hecho irreversible, las fuerzas combinadas lograron “dispersar” a los movilizados, el precio: la sangre. Un informe de radio Pío XII decía sobre el caso:
...producto de estos enfrentamientos en combates desiguales donde mineros y campesinos llevan las de perder – resultaron heridas ocho personas -: Froilan Ramírez de 22 años, Felix Chuca de 45, Rosendo Osorio, Víctor Torres, todos ellos trabajadores mineros quienes fueron sorprendidos (...) testigos presenciales manifestaron, que los militares tiraron a matar, así mismo se nos informó que los soldados Carlos Camacho de 19 años de edad (...) Oscar Camacho Mamani de 18 años y Ronald Hidalgo Choque, resultaron también heridos quienes ya habrían sido trasladados hacia la ciudad de La Paz en una avioneta...•
En el incidente fue herida Ercila López, se trataba de una enfermera que prestaba sus servicios profesionales en la Cooperativa Multiactiva, la cual falleció por falta de atención médica, Mientras los heridos de las Fuerzas Armadas eran trasladados a La Paz, los heridos del pueblo eran condenados a muerte. Ercilia López
... recibió un disparo a quemarropa, pero dejaron que se desangrara durante más de cuatro horas, los militares le incautaron una mochila, una chompa calzados y un maletín de primeros auxilios, ninguna arma de fuego aparece incautada, no es efectivo que militares y policías se encontraron con el cadáver, testigos de los hechos observaron que fue recogida con vida dice el informe de la OEA.•• Un testimonio sobre el incidente relata. ... Ercilia López Condori, con una herida mortal en las piernas (...) fue recogida por los policías, otros heridos como Silvio Torrez con una herida en el torso del pie, Rosendo Osorio herida en el talón, Víctor Vargas con heridas de bala en el glúteo, Luis Soto en la pierna derecha y a otros dos compañeros nos trasladaron sobre fusiles, a una carpa enorme (...) recién a las 8 de la noche nos trasladaron (...) hacia el hospital civil, permaneciendo en dicha carpa sin ayuda adecuada, sin alimento alguno... " (Hurtado 1997: 47).
En Llallagua en horas de la mañana, el ulular de la histórica sirena de la mina Siglo XX y un comunicado de la COR convocaban a otro cabildo abierto, luego del saldo de dos muertos y cinco heridos, que había dejado el regimiento Braun, la población se hallaba movilizada y presta a la lucha.
El pueblo radicalizado, la noche del 20 pasó la prueba de fuego y midió el grado combatividad del mismo, el cual estaba decidido a mantenerse en pie de guerra. Este empeño aguerrido de las masas dio lugar a un documento, que ratificaba los objetivos por los cuales se combatía. El documento resolutivo en sus partes más importantes decía:
*Repudio a las nuevas masacres contra los norte potosinos y bolivianos que están cometiendo hoy el imperialismo, la burguesía criolla y su gobierno de turno...
* Continuar e intensificar la campaña de recolección de víveres, medicamentos, vituallas y de movilización de piquetes de apoyo para los compañeros combatientes de Amayapampa y Capasirca.
* Mantener la movilización popular con manifestaciones, cabildos, trincheras callejeras, bloqueos, etc. en defensa de nuestras poblaciones y en apoyo a los mineros, Ayllus de Amayapampa y Capasirca, que siguen siendo atacados por más contingentes policiales y militares que continúan arribando cada día.
* Exigir a la COB, FSTMB y todas las organizaciones matrices nacionales el cumplimiento inmediato y efectivo de la ocupación general de las minas, fabricas y calles, el bloqueo nacional de caminos y la huelga nacional indefinida con piquetes encargados de lograr la paralización total incluidos los servicios de emergencia.
* Desconfianza total en las maniobras distraccionistas de ministros, parlamentarios oficialistas y opositores y toda laya de pacifistas burgueses, que pretenden la desmovilización popular y el diálogo tramposo mientras continua la represión y la llegada de mas (...) tropas policiales y militares; y que quieren la paz para que la empresa transnacional ingrese a saquear los yacimientos auríferos de la región.•
El Cabildo de Llallagua no retrocedió ni un milímetro en sus objetivos, así fue que fueron ratificados los del día anterior. La camisa de fuerza tendida por la burocracia de la COB surtía sus efectos, ninguna resolución fue cumplida fuera del epicentro del conflicto. Lo previsto por el cabildo se cumplía inexorablemente, el cerco de la conmoción social en el norte potosino tendía a su aislamiento.
Los “dirigentes” optaron por recurrir al legalismo pues, presentaron ellos un Habeas Corpus ante la Fiscalía de Llallagua solicitando el cese de los hechos violentos, como era de esperarse, dicho documento ni siquiera llegó a manos del requerido: el General Arriaza; porque Amayapampa se hallaba bajo una celosa vigilancia, cercada por las fuerzas combinadas y el acceso era denegado de hecho. Los dirigentes burocratizados, sin otra perspectiva, se abandonaron a la labor pacifista de la Comisión Parlamentaria, el conflicto social llegaba indefectiblemente a su epílogo.
Los efectivos combinados movilizados, coparon todo el norte potosino, prácticamente la zona se hallaba militarizada. Era un área de guerra donde la Policía y el Ejército ponían en práctica su adiestramiento castrense, en combates frente a un pueblo inerme, "el orden", "el respeto a la ley", "la convivencia pacifica en democracia", el "derecho propietario" del capital imperialista, se garantizaba a fuerza de la ceñuda matanza.
En Llallagua pese a todo, luego del cabildo la gente persistió en su objetivo, sobre todo los trabajadores cooperativistas y jóvenes. Sin embargo, las resoluciones del cabildo en los hechos no fueron materializadas, pese a la disponibilidad de combatientes, los cuales carecían de una organización militar, para afrontar las contingencias que el caso ameritaba.
Los dirigentes de la Central Obrera Boliviana y la Federación de Mineros, ante los acontecimientos y las acciones del pueblo, no atinaban a ponerse al frente de los combatientes y organizarlos como corresponde, luego de sus discursos fogosos y "estremecedores" del cabildo, poco o nada podían hacer, los dirigentes desaparecían y se ponían a buen recaudo.
En las montañas los cooperativistas sorprendidos en la emboscada de Amayapampa por efectivos combinados de los Rangers de Challapata y la Policía, se hallaban desbandados. Pese a la adversidad, en la tarde lograron reagruparse y reorganizarse en la localidad de Entre Ríos, pretendieron la retoma de la loma perdida en la mañana, una acción casi imposible, la que podía acabar con la eliminación de todos combatientes entre ellos mineros cooperativistas, universitarios, campesinos que apenas habían logrado algunas armas “caseras”. Las tropas estatales ya se habían pertrechado con armamento pesado para garantizar la defensa de sus posiciones, lo que indujo a los guerreros populares desistir de su propósito.
Era patética la falta de un mando centralizado que coordine los movimientos del pueblo, por ejemplo a las 13:10 Radio Pío XII pasa una comunicación de Celia Suárez, quien llamaba a dejar sin efecto las medidas adoptadas por el cabildo de Llallagua “... el Ejército ha sido pertrechado hasta los dientes (...) - decía ella - vamos a pedirles que dejen sin efecto lo adoptado (...) ante todo esto veremos como articular nuevamente nuestras fuerzas”. Pese al llamado, ya habían partido cinco camiones con contingentes de mineros cooperativistas jóvenes y maestros. La caravana tomó el camino de Chayanta para retomar la mina Amayapampa, aún desarmados estaban dispuestos a enfrentar a los militares, antes de chocar con ellos, fueron persuadidos de no intentar la retoma, por los dirigentes los cuales se hallaban en Chayanta.
Mientras tanto, en la zona de Capasirca la labor pacificadora de la Comisión Parlamentaria no había logrado su objetivo, pues los trabajadores mineros no abandonaron la mina, su atrincheramiento en el yacimiento continuaba inalterable.
Los mineros planteaban, que abandonarían sus posiciones, si por su parte el gobierno retiraba las fuerzas compulsivas del Estado, para así abrir la posibilidad de una negociación. Las condiciones que ponían los mineros según Juan del Granado eran que:
...no haya ninguna ocupación ni policial ni militar del campamento y en segundo lugar que ninguno de los pobladores sea objeto de detenciones posteriores, ellos estarían -dispuestos- a reiniciar el diálogo que fue interrumpido.•
Mientras esto ocurría, las fuerzas represivas se fortalecían por vía aérea y marchas forzadas, prácticamente la región fue tomada por las mismas, la victoria parcial que logró el gobierno al desbandar la resistencia de Amayapampa, le planteaba seguir con su objetivo siguiente, Capasirca.
CAPITULO IX
EL PAPEL DE LA BUROCRACIA SINDICAL
9.1 La orientación traidora de los "dirigentes"
Mineros, campesinos, cooperativistas, universitarios, etc. pese a su debilidad orgánica, sostenían una movilización que se sobreponía a sus propias fuerzas, más aún, cuando se trataba de enfrentar la represión armada del Estado, el mismo que había movilizado ingentes cantidades de tropa y puesto en movimiento armamento pesado. No se pudo establecer con claridad la cantidad de tropa dispuesta para aplastar la insurgencia antigubernamental, algunas versiones afirmaban que cerca de 5.000 efectivos combinados estaban prestos a masacrar .
En cuanto se refiere a pertrechos bélicos era clara la diferencia, ya que este hecho favoreció a que las fuerzas del Estado se impusieran en el asalto de Amayapampa. Pues definitivamente, era un síntoma indicador de la superioridad militar del Estado burgués frente al pueblo.
Las previsiones de un aislamiento del norte potosino eran confirmadas por los acontecimientos, la generalización del conflicto como pretensión de desconcertar la represión del centro de convulsión no fue materializada.
Las fuerzas populares, quedaron aisladas, solo declaraciones líricas de los dirigentes traidores de la COB y FSTMB se pudieron advertir. Era lamentable lo que sucedía con los dirigentes en Huanuni, por ejemplo, durante la mañana del sábado, se hallaban enfrascados en pugnas para copar la dirección sindical, la masacre que propinaba el gobierno quedó en segundo plano ante sus afanes electorales.
La COB había instruido “preparar la toma” de las fuentes de trabajo hasta una “nueva instrucción”, cuando la resolución del ampliado del jueves era proceder a la toma y ocupación de las fuentes de trabajo de inmediato . Este hecho desmovilizó a los trabajadores cooperativistas del Consejo Central Sud , los cuales esperaron la famosa "nueva instrucción" que nunca llegó.
Wilfredo Chiri de la Federación de Cooperativas Mineras del Sud, de Atocha en una declaración pasada el sábado a hrs. 13:30 por Radio Pío XII, dijo:
...tenemos en el cerro de Tasna una inversión extranjera (...) canadiense con la denominación de COMINESA, estamos en plena espera para determinar posteriormente la toma física de las minas incluyendo a las que operan o son operadas por empresas mineras dijo el dirigente.•
Los dirigentes se encaminaban así, a lo que sería su vergonzante traición capituladora, el “Huracán” Ramírez y Milton Gómez, ejecutivos de la COB y la FSTMB respectivamente, profundizarían su estigma de traidores .
La situación de la dirigencia sindical era lamentable a decir de Gonzalo Trigoso:
La dispersión y desorganización es el pan de cada día. Más aun ahora que hasta la C.O.B. ha sido invadida por agentes a sueldo del neoliberalismo, que medran con el hambre del pueblo, y se enriquecen con la corrupción. Es seguro que muchos dirigentes de la C.O.B. estuvieran en las oficinas del Ministerio de Gobierno asesorando a los masacradores durante el conflicto...(1998:15)
En estas condiciones, si las masas no rompían con la camisa de fuerza, es decir, con la burocracia, era menos que imposible propagar la medida de "la toma y ocupación de las fuentes de trabajo", tener dirigentes de esa calaña, era como tener un filoso puñal en la espalda.
Por otro lado, las conversaciones para la pacificación hallaban prosperidad, pues el escenario era propicio para que suceda aquello. Lo que fue una ofensiva del pueblo, estaba terminando en una peligrosa ofensiva gubernamental, la que amenazaba con una masacre de proporciones insospechadas.
Ya entrada la tarde llegaron los cadáveres que habían sido ocultados por el Gral. Arriaza, entre los mismos se encontraba el de Galo Luna, quien en la mañana ya había sido reconocido por Milton Gómez . Sin embargo, Juan del Granado “sospechosamente” no se dio por enterado a sabiendas, que su labor pacificadora le permitía salir y entrar a Amayapampa, el "mediador" - según los mineros de Colquiri - era cómplice de las maniobras del gobierno .
En el sector de Amayapampa para ese entonces, quienes hacían la resistencia habían abandonado paulatinamente sus posiciones. El Ejército consolidaba su presencia, esas circunstancias dejaban el camino llano para una rápida acción de las fuerzas combinadas sobre Capasirca.
En Llallagua en el ampliado, ya en horas de la noche, organizaciones sindicales y cívicas analizaban la situación, la que se encontraba en un franco desenlace.
Mientras eso sucedía a las 20:30, se supo por una información procedente de La Paz, que el Ministro de Comunicación Mauro Balcazar, a nombre del gobierno, exigía la rendición inmediata de los mineros de Capasirca, la entrega del armamento y la recuperación de la mina para su entrega a la transnacional, Vista Gold.• Según Trigoso “La noticia causó gran pesimismo y derrotismo” (1998: 27) Entre la burocracia la “Federación de Mineros (...) exigía la suspensión de toda acción para entregar las minas y los defensores al ejército.”(ídem: 25) Trigoso tenía razón al señalar con seguridad, que algunos dirigentes asesoraban la masacre desde las oficinas del Ministerio de Gobierno, pero le faltaba añadir, que los traidores estaban ahí, junto a los combatientes cumpliendo la labor sucia de Judas, pretendiendo colaborar abiertamente con el gobierno para apresar a los defensores de Capasirca. Sucia labor propia de los “comunistas”, pues no fue la primera, ni será la última vez en la que se enlodan, con los gobiernos burgueses y se manchan las manos con sangre proletaria .
Los dirigentes de la FSTMB se hallaban atados de la cabeza a los pies, entre la espada y la pared, ellos pretendían acabar con el conflicto y no encontraron un resquicio para consumar sus propósitos. Gonzalo Trigoso anota:
...los contingentes mineros y campesinos que se hallaban en la zonas aledañas de Amayapampa que aún estaban reorganizándose por Chayanta y no podía dejárseles aislados. Mucho peor era la situación en Capasirca (...) los compañeros se sentirían traicionados y aislados, no se los podía abandonar; y lo propio, organizaciones como la COB, la Federación de Mineros y la COR. quedarían como traidoras. (1998:27-28)
La situación "atormentadora" para la burocracia, no le permitía la posibilidad de una salida negociada o la firma de una “acta de entendimiento” entre el gobierno y los trabajadores. Los trabajadores continuaban en las trincheras, según Trigoso el aspecto negociador,
...hasta entonces sólo había estado siendo manejado por la Comisión de Diputados a la cabeza de Juan del Granado. Antes de ello ningún trabajador penso en ir al armisticio, eran los acontecimientos los que movían a los trabajadores.(Ídem:29)
Ante la situación concreta, el ampliado de Llallagua realizado en la Universidad de Siglo XX, discutió dos posiciones: una de la Federación de Mineros a la cabeza de Milton Gómez, que pretendía la entrega incondicional de la mina Capasirca y de sus defensores a las fuerzas del orden. Por otro lado la postura radical del POR sustentada por Asencio Cruz, Secretario General de la COR del Norte de Potosí que:
...principalmente residía, en generalizar el conflicto y enfrentar a como de lugar al ejército. Suponía generalizar la consigna de TOMA Y OCUPACION de las minas y hacer efectivos la huelga general y el bloqueo de caminos (...) Se contaba con la información de que en el Consejo Central Sud se estaba preparando la ocupación inmediata de minas, asimismo se pensaba que sí se podía instrumentar esa medida tanto en Huanuni como en Colquiri la situación de aislamiento podía disminuir (ídem:19).
En Oruro, esa tarde del sábado 22, trabajadores mineros de la Inti Raymi, marcharon por las calles de la Ciudad del Pagador haciendo conocer su solidaridad con sus similares de Amayapampa y Capasirca, además del repudio a la represión sangrienta . Todo llevaba a pensar que se abriría la posibilidad de una generalización del conflicto. Sin embargo, por otro lado se presentaba la realidad concreta, no había huelga general e indefinida, tampoco bloqueo de caminos, en el Norte de Potosí el Estado concentró gran cantidad de efectivos, que pendía como la espada de Damocles en la cabeza del norte potosino.
Ante esa situación el ampliado de Llallagua decidió optar por una solución “salomónica” de las dos posiciones, “negociar bajo presión”,
Posición que finalmente adoptó el histórico ampliado en Llallagua bajo la dirección de Asencio Cruz el Sábado en la noche, que decidió continuar con la defensa de Capasirca, retomar Amayapampa, y autorizar se inicien las conversaciones de paz con las autoridades (ídem:25).
Ocurrió así, las negociaciones empezaron en horas de la noche y se prolongaron hasta las 8 de la mañana del día domingo, tanto en el cuartel de Uncía como en la mina Capasirca y Chuquiuta.
Concurrían a las negociaciones por parte del gobierno, el Ministro de Defensa Alfonso Kreidler, el Ministro de Gobierno Franklin Anaya, el Prefecto del departamento de Potosí Yerko Kukoc. Por parte de los trabajadores: Edgar Ramírez de la COB, Milton Gómez de la FSTMB, Roman Loayza de la CSUTB y en condición de observadores y/o mediadores, los representantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados.
9.2 La claudicación del día domingo 22 de diciembre
Las negociaciones se realizaron en instalaciones del cuartel de Uncía, bajo una "presión psicológica" permanente, hecho que precipitó la traición, quedando los negociadores anulados. Radio Pío XII graficaba las circunstancias de esta manera:
La noche del día sábado 21 de diciembre y el amanecer del domingo 22 de diciembre fueron realmente tensos entre las 2 y 5 de la madrugada, los soldados dentro de los caimanes, con los motores encendidos esperaban simplemente una orden, mientras tanto dentro del cuartel (...) la comisión negociadora discutía la forma de pacificar la forma de pacificarla situación, durante ese tiempo los mineros de Capasirca entregaron viejos fusiles mauser, algunos Huaki Tokis, dinamitas y otros implementos.
A las 6 de la mañana se había decidido pacificar se detuvieron los motores y así pararon el ingreso de las fuerzas policiales y militares en Capasirca, se detuvo también la intervención militar a radio Pío XII.•
Consultado Juan del Granado sobre la amenaza de intervención armada en Capasirca, señaló que no era evidente, porque sabía perfectamente el rumbo que tomarían las negociaciones . Lo evidente era que el diputado oficialista no podía cumplir la función de “mediador”, si se quiere de "arbitro", entre dos bandos en pugna. En el campo de batalla de clases irreconciliables, el “demócrata sin miedo" ocuparía el lugar que le correspondía, la trinchera de la clase dominante.
El cuarto intermedio de las negociaciones declarado en la mañana terminó a la una de la tarde, las que finalizaron a las 19:30, con la firma de un convenio de seis puntos. El epílogo del sangriento conflicto terminó con un saldo de 11 muertos y más de 60 de heridos en ambos contendientes. (véase lista final en anexos)
El documento firmado según Nuñez y Jungwiry, "parece ser un 'acta de rendición' de parte de los trabajadores mineros, como si hubiera sido un ejército derrotado, con carácter semi - militar" (1997: 44) El mismo dice:
Primero.- El sindicato Mixto de Trabajadores de CAPASIRCA se compromete a la entrega en el día de la mina de CAPASIRCA, así como el armamento que se encuentra en la zona y del equipo arrebatado a miembros de la Policía: asimismo a deponer toda actitud de beligerancia y otros, comprometiéndose al diálogo, y a la cooperación de una posesión pacífica de la mina de CAPASIRCA. (...)
Cuarto.- En cumplimiento del ordenamiento Legal vigente en el país, la Policía Nacional, ejercerá la vigilancia del orden de la mina de CAPASIRCA, comprometiéndose los vecinos de la zona a facilitar su labor, a su vez el Ministro de Gobierno, garantiza que este control será realizado guardando las normas de derecho hacia los ciudadanos de la zona.
Quinto.- El Comité Cívico de LLALLAGUA, se compromete a tramitar la devolución en el día el armamento que fuera retenido en la Alcaldía de LLALLAGUA a miembros del Ejército el día jueves 19 de los corrientes.
Sexto.- Realizar todas las investigaciones necesarias en las instancias jurisdiccionales y parlamentarias correspondientes, para el esclarecimiento de los hechos producidos, en el marco del más absoluto respeto a los Derechos Constitucionales. (ídem)
El documento referido, sin duda fue una capitulación y una franca traición a los luchadores del norte potosino. Los objetivos del gobierno fueron coronados con la ayuda de los dirigentes que actuaron como cancerberos del gobierno muy bien “alimentados”. El conflicto llegó a su fin como consecuencia del rol testaferro que cumplió la burocracia sindical, por su posición tibia y reformista. Pues los "sindicalistas" que pululan en las direcciones obreras, si no son "oficialistas" son "legalistas", aún creen posible “ganar” al enemigo de la clase obrera en el seno del parlamento y el poder judicial, creen poder concertar los intereses de la burguesía y de los oprimidos; sueño irrealizable del cual no despiertan. Los dirigentes no comprenden, que la lucha de clases, es la lucha irreconciliable de intereses económicos entre explotadores y explotados, que es una guerra a muerte donde los actores de esta escena buscan la anulación de su oponente, la burguesía para perpetuarse como clase dominante y el proletariado para libertarse de la explotación capitalista.
Esta realidad tangible, para los dirigentes burocratizados no parece ser tal, pese a sus discursos radicaloides cuando aparecen frente a las masas, pues sus poses son sustituidas rápidamente por las ideas burguesas de la “convivencia pacifica” el “diálogo diplomático y civilizado” además de la “concertación y el entendimiento”. Tal parece que al codearse con Ministros burgueses sus posturas “revolucionarias” cambian estrepitosamente por la sumisión y el afán "gentil" por estrechar la mano a algún Ministro que les extienda piadosamente la misma. (!)
9.3. Las reacciones ante la traición
La consumación del acto traidor, fue el corolario de la actuación vacilante y pacifista de la COB y la FSTMB, los trabajadores al tener conocimiento de la firma del convenio traidor, según Masas:
...se reunieron en las minas y desconocieron ese documento - continúa el periódico - Los mineros (...) dejan sentado que en ningún momento autorizaron a los traidores Ramirez y Gomez a suscribir la vergonzosa capitulación ante el enemigo de clase.•
Bien es sabido que los mencionados dirigentes, fueron los firmantes del documento con las autoridades gubernamentales, actuando al margen de la consulta de las bases.
En Llallagua, población que había ofrendado dos vidas, una reunión de la COR calificó en su real magnitud el convenio como "traidor", un documento emanado decía lo siguiente:
...el Comité Ejecutivo de la COR reunido el 23 de diciembre realizó las siguientes observaciones: fue firmado sin consulta de un Ampliado o Cabildo Abierto, no establece indemnización para las familias de las víctimas, no dice nada sobre el pago de regalías, deja abierta la posibilidad de represalias a los trabajadores por medio de las “investigaciones policiales”. Indico: “ no renunciamos al objetivo de que sea el pueblo boliviano (Obreros, Ayllus, etc.) quienes explotemos nuestros recursos y no las transnacionales, como la como la Vista Gold.•
El documento sólo favorecía a los planes del gobierno y la transnacional. Los obreros y campesinos eran rendidos por quienes oficiaron de sus portavoces en las negociaciones pese a que:
Desde el primer momento, los mineros de las minas de oro mostraron su total desconfianza acerca de la capacidad de lucha de la burocracia y cuando los Ramírez y los Gómez firmaron la capitulación ante el gobierno, los combatientes de Capasirca y Amayapampa expresaron públicamente su repudio a los traidores.••
En Oruro, - según Primera Plana - la reacción frente a la impertinencia del acta no se dejo esperar, una marcha convocada por la COD para el lunes en la tarde, también criticó abiertamente la estocada que infringieron los dirigentes de la COB y la Federación de Mineros,
asesinos, asesinos (...) – así se referían a los gobernantes - Así mismo calificaron el convenio firmado la noche del domingo, de atentatorio porque únicamente beneficia a los empresarios privados, pero, advirtieron que la lucha continua...•
A su tiempo la Vista Gold, mostraba su beneplácito ante la masacre perpetrada, lanzaba loas a la eficacia con que cumplieron su labor sus vasallos, fieles guardianes de la propiedad privada. En un acto de colonialismo, justificaba al gobierno boliviano a través de un comunicado que decía:
La representación del poder ejecutivo actuó en estricto respeto preservación y defensa del marco jurídico legal que ofrece el país, garantizando las condiciones de la propiedad privada y la inversión nacional y o extranjera...••
En una muestra de total sometimiento a la metrópoli imperialista, la injerencia foránea en asuntos económicos y políticos en el país, se expresaba en la aprobación "benévola" de la transnacional al ejecutivo.
El servilismo político de la clase dominante al Pentágono, no es un tema nuevo sino que se agudiza a medida que el capital transnacional convierte a Bolivia en una verdadera hacienda. En los hechos es la embajada norteamericana la que gobierna, El Palacio Quemado no es más que una caja de resonancia de los designios imperiales. Su brazo político, los partidos patronales y sus gendarmes; la Policía y las FFAA, actúan bajo la tutela del amo del norte, son verdaderos instrumentos de dominio y sometimiento de Bolivia al imperialismo.
LISTA DE MUERTOS Y HERIDOS EN EL CONFLICTO AMAYAPAMPA, CAPASIRCA Y LLALLAGUA (según Núñez y Jungwiry)
Muertos
Santos Ossio Padilla 18 años Amayapampa
Miguel Choque 15 años Amayapampa
Galo Luna Salinas (FSTMB) 37 años Amayapampa
Marcelino Calle s/ edad Amayapampa
Gregorio Carlo Estalla 28 años Amayapampa
Ercilia López 49 años Amayapampa
Froilán Ramírez s/ edad Amayapampa
Eduardo Rivas (Cnl. Policía) 49 años Amayapampa
Marcial Calla 25 años Lagunillas
Wilder Gonzáles 15 años Llallagua
José Espinoza 43 años Llallagua
Heridos:
Hilarión Martínez 30 años civil
René Quispe Claros 32 años civil
Sandro Negretty 19 años civil
Andrés Choque Bernabé 37 años civil
Vicente Choque Ossio 25 años civil
Eusebio Salvatierra 39 años civil
Ciprían Ossio 26 años civil
Florencio Suturi 35 años civil
Eleuterio Copa 38 años civil
Hilarión Copa 45 años civil
Juan Fiesta 37 años civil
José Chichinca 27 años civil
Silverio Copa 38 años civil
Corsino Fernández 25 años civil
Aurelio Copa 48 años civil
Felix Colque Tiparani 25 años civil
Santiago Mamani 48 años civil
Roberto Colque 35 años civil
Cancio Chuwi s/ edad civil
Basilia Fiesta s/ edad civil
Gerardo Quispe 29 años civil
Jaime Fiesta s/ edad civil
José Fiesta s/ edad civil
José Saica s/ edad civil
Agustín Balcazar s/ edad civil
Jaime Orihuela Mansilla s/ edad civil
Luís Soto 31 años civil
Silvio Tórrez 67 años civil
Víctor Vargas 39 años civil
Oscar Mamani Choquetilla s/ edad civil
Ronald Hidalgo s/ edad civil
Carlos Camacho 44 años civil
Félix Chuca s/ edad civil
Jonatan Villanueva s/ edad civil
Rosendo Osorio Gutierrez 67 años civil
Mario Arista 18 años civil
Iván Mendivil Aván 22 años Policía
Víctor Molina 25 años Policía
Guillermo Pilui 19 años Policía
LISTA DE CONTUSOS SEGÚN LA POLICIA•
RELACIÓN NOMINAL DE LOS SEÑORES JEFES, OFICIALES, CLASES Y POLICÍAS DEL GRUPO ESPECIAL DE SEGURIDAD, QUE FUERON HERIDOS EN LA MINA DE AMAYAPAMPA
1. Mayor Reynaldo Iturri Iturri
2. Sbtte. Ronald Irigoyen Díaz
3. Sbtte. David Gomez Cordova
4. Sbtte. Víctor H. Molina Peredo
5. Sbtte. Ivan Mendivil Aban
6. Sgto. 2do. Eugenio Ramírez
7. Sgto. 2do. Adrian Tudela alegría
8. Sgto. 2do. Antonio Venegas Flores
9. Policía Luís B. Chino Oruño
10. Policía Rodolfo Alí Rojas
11. Policía Oscar Antonio Portugal
12. Policía Juan Limachi Yujra
RELACIÓN NOMINAL DE LA UNIDAD DE SEGURIDAD CIUDADANA (POLIVALENTES) QUE FUERON HERIDOS EN LA MINA DE AMAYAPAMPA
1. Cabo José Luis Valda Hruslanabik
2. Policía Arcenio Uscamaita Flores
3. Policía Adolfo Borora Garcia
4. Policía Alexander Callizaya Callizaya
5. Policía Hugo Vargas Choque
RELACIÓN NOMINAL DE LOS SEÑORES OFICIALES Y POLICÍA DEL GRUPO ESPECIAL DE SEGURIDAD DE POTOSÍ
1. Capitán Víctor Hinojosa Paredes
2. Teniente Igor Echagaray
3. Policía Guillermo Piluy Barros
LISTA DE PRESUNTOS “CONSPIRADORES” DE LA “COORDINADORA REVOLUCIONARIA”
1. Julio Villazante
2. Freddy Auza
3. José Pimentel-----------------------------------------------------------------------
4. Tomás Quiroz
5. Alberto Camacho
6. Pablo Copa
7. Lucio Ortega
8. María de Ortega
9. Raúl Pérez
10. Guillermo Dalence
11. Mario Mansilla Veizaga
12. Efraín Mansilla Veizaga
13. Prudencio Mansilla Veizaga
14. Guido Romero Mertínez
15. Walter Romero Martínez
16. Oscar Mollinedo
17. José Casana
18. Cristóbal López Chocotea
19. Bernardino Condori
20. Juan Carlos Ordóñez
21. Nicolás Casana
22. Luciana Cayo Aruquipa
23. Miguel Zubieta
24. Miguel Ariñez
25. Víctor Machaca
26. Oscar Caballero
27. Alejandro Roque
28. Elagio Torrico
29. Pedro Mariobo
30. Fermín Martínez
31. Juvenal Kenta
32. Enrique Fernández
33. Sergio Agudo
34. Jhonny Aro

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