Declaratoria en Emergencia ORGANIZACIÓN DE TRABAJADORAS NOCTURNAS EL ALTO

Imagen de CMI Sucre

ORGANIZACIÓN DE TRABAJADORAS NOCTURNAS EL ALTO 

Declaratoria en Emergencia 

 

Nosotras, mujeres trabajadoras nocturnas de El Alto, acompañadas del conjunto de las trabajadoras sexuales de Bolivia, queremos alzar hoy nuestra voz ante los atropellos de que hemos sido víctimas en días anteriores por parte de  una turba ciudadana que, con el pretexto de la moral y las buenas costumbres, han robado nuestras pertenencias y atentado contra la integridad física de hombres y de mujeres en el ejercicio de una actividad laboral legítima que lleva el pan a nuestras familias.

 

NO ES JUSTO NI LEGAL lo que nos hacen y no vamos a permanecer en silencio mientras nuestros hijos pasan hambre y algunos malos policías, actuando en forma por de más brutal e irresponsable, nos agreden en las calles de la ciudad de El Alto.

 

Somos pobres, pero somos gente con derechos como todos los ciudadanos de Bolivia. Por eso exigimos justicia y respeto. NUESTRA DIGNIDAD NO PUEDE SER ATROPELLADA sin que los culpables de tanta violencia caminen impunes y la policía, en lugar de protegernos, nos ataque como a criminales.

 

Por ello, ante la ignorancia y la brutalidad con que hemos sido tratadas, ante la indiferencia de los cuerpos de seguridad del Estado, nos declaramos en emergencia y realizaremos todas las acciones necesarias ante las instituciones y la sociedad para ser escuchadas, para hacer valer nuestros derechos.

 

Hermanas, hermanos, como ustedes en El Alto, en las comunidades y en todas las poblaciones de nuestro país somos gente pobre, con hijos, con necesidades y aspiraciones. No podemos creer que Bolivia ha cambiado para que la violencia y la marginación nazcan entre nosotros: la defensa de los valores más importantes para la vida humana tiene que atacar a los que nos han hecho pobres, a quienes desde siempre se han aprovechado de nuestro trabajo, de nuestra necesidad.

 

Hoy las trabajadoras nocturnas estamos de pie, por dignidad, porque queremos ser escuchadas por este país, por el gobierno del hermano Evo Morales, por todas las mujeres y los hombres que tienen corazón: NO SOMOS DELINCUENTES, NO SOMOS EL PROBLEMA. Escuchen nuestra palabra.

 

Exigimos que se hagan valer nuestros derechos al trabajo, a la salud, a la educación, por una vida mejor para nuestros hijos, por un mundo para todos sin discriminación alguna.

 

Por una Bolivia que no nos olvide.

 

POR LAS TRABAJADORAS NOCTURNAS DE LA CIUDAD DE EL ALTO, DE LA PAZ Y TODAS LAS TRABAJADORAS SEXUALES DE BOLIVIA.

 

 El Alto, octubre de 2007