Venezuela: Una exégesis filosófica de las posibles chispas emancipatorias (II)

Por: Franz J. T. Lee

La pregunta del 'billón de bolívares fuertes': ¿políticamente, como muchos críticos de nuestro socialismo bolivariano nos tratan hacer creer: en definitiva algo anda mal en algún sitio en Venezuela? ¿Tenemos una crisis?
¡No hay nada malo en Venezuela!
Al contrario, existe una crisis político-económica en la Casa Blanca, más bien ella debe tratar de salvar sus próximas elecciones fraudulentas y antidemocráticas, o arriesgarse a una toma militar fascista interna oculta o externamente tendrá que simular una guerra nuclear.
En Venezuela no se trata de una cuestión ética de la clase dominante, ni siquiera es un asunto dual lógico-formal de lo 'correcto o incorrecto', desde hace siglos es un asunto dialéctico de vida o muerte. También en América Latina se trata de una titánica guerra de clases mundial contra la despiadada destrucción y muerte capitalista; actualmente en Venezuela y Bolivia se está dando una inexorable lucha de clases continental, que no es ni pacífica ni bonita. Como Marx y Engels lo señalaron en su 'Manifiesto Comunista', la lucha de clases global ha perdurado ya desde hace siglos.
Lo repetimos: la lucha de clase no está obsoleta, al contrario, nunca ha estado tan actual, nunca ha sido tan indispensable como hoy. Argumentos como la eterna letanía que no están dadas las condiciones para el socialismo, podemos refutar preguntando: ¿por qué las condiciones para la explotación siempre están maduras? ¿Por qué nunca están dadas para el socialismo? ¿A qué temen más concreta e inmediatamente los eternos amantes del capitalismo? ¿Por qué tiemblan los oligarcas en sus ensangrentadas botas militares cuando ven a Chávez o a Evo en Venezuela y en Bolivia?
¿Qué pasó en el 2002-2003 en Venezuela? ¿Lucha de clases o el jueguito de policías y ladrones con la Policía Metropolitana de Caracas y los francotiradores de los escuadrones de la muerte?
· ¿Estamos "avanzando" hacia atrás hacia el último milenio, hacia 1998? ¿Bajo el liderazgo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) las masas trabajadoras alzadas (del 2002 y mucho más atrás) lograrán una conciencia de clase revolucionaria más alta, más creatividad emancipatoria, más poder popular socialista?
· ¿En el drama emancipatorio latinoamericano no son las clases trabajadoras los principales actores y herederos de la revolución social, de la lucha de clases, de la emancipación humana? ¿Cómo trabajadores venezolanos no somos parte integral del proletariado global en su marcha histórica hacia la emancipación contra el colonialismo y el imperialismo? ¿Debemos hallar primero al sujeto revolucionario y luego hacer la revolución? En la última década Venezuela ha avanzado hasta ser el país más politizado del mundo, pero esto no es lo mismo que adquirir una permanente conciencia de clase proletaria. Independientemente de todo esto, en latencia y tendencia la lucha de clase continuará en Venezuela. En la misma medida en que el gobierno democráticamente electo del Presidente Chávez incorpore las más profundas aspiraciones proletarias, tendrá un masivo apoyo de la clase trabajadora. Si cualquier futuro gobierno venezolano desarrolla un estado democrático-burgués capitalista con intereses de clase anti-proletarios que defender, bueno, entonces algo realmente estará "mal" con Venezuela. Ya ocurrió entre el 11 y el 13 de abril de 2002. ¡Nunca debería ocurrir de nuevo!
Continuemos con nuestras esclarecedoras preguntas.
Dentro del contexto del actual pillaje fascista de los recursos estratégicos y energéticos globales y del complejo industrial-militar norteamericano tratando de saquear a Venezuela hasta quedar satisfechos, ¿quién puede darse el lujo de elegir, es decir, en la política internacional, quién puede escoger entre el diablo y el profundo mar azul? De hecho, realmente es una elección entre dos extremos dialécticos, entre la barbarie corporativa orwelliana y la anticipación creativa humana.
En Venezuela tenemos que decidir entre el capitalismo y el socialismo. ¿Nuestra revolución está preñada con el socialismo científico-filosófico o no lo está? En la naturaleza no existe la preñez parcial, a la mitad o cincuenta-cincuenta. No importa si tratamos de cristianizarla, la lógica formal nos enseña que la revolución o es socialista o no lo es, es decir, que es capitalista y burguesa. No deberíamos de tratar de engañarnos a nosotros mismos. Si algo es bueno hasta que se prueba lo saborearemos en muy corto tiempo, a finales de noviembre de 2008, cuando el estallido reaccionario definitivo contra la democracia venezolana sea lanzado una vez más, esta vez desde adentro y desde afuera. Como ya lo ha subrayado varias veces el Presidente Hugo Chávez Frías: el pueblo, las masas trabajadoras, son sabios. En las últimas elecciones, el 2 de diciembre de 2007, perdimos más de 3 millones de votos. ¿Por qué? La respuesta la sabremos a finales de este año.
Ahora, para ubicar a la revolución bolivariana dentro del enfoque científico y filosófico, veamos a futuro la historia contemporánea, la revolución y la emancipación. Como Bertolt Brecht lo explicó con precisión, los pocos seres humanos que luchan (y lucharon) por la emancipación viva y creativa todas sus vidas, ya han verificado científicamente que pertenecen a los héroes realmente indispensables, optimistas y militantes de la humanidad, especialmente de los billones de siervos y esclavos asalariados desarmados de la Tierra.
En las últimas décadas, para aquellos camaradas en Venezuela que todavía pueden sentir y pensar la realidad, entender lo que es la negación dialéctica del capitalismo, está bastante claro lo que hay que hacer. No tenemos problemas con la inspiración, aspiración y anticipación práxico-teórica. Muchos de los jóvenes venezolanos, no consumidos por las necesidades y deseos capitalistas artificiales, se están atreviendo a realizar la larga marcha, tomarse en descanso, romper con los cánticos de guerra normales, fuera de los lugares comunes ordinarios. Algunos se abren paso por el salvaje y capitalista quid pro quo.
El Presidente Chávez encabeza esta vanguardia juvenil, que todavía conserva el espíritu revolucionario del 13 de abril, de los más profundos deseos anti-capitalistas de los verdaderos sueños diurnos de las masas trabajadoras. De la misma forma, en América, África, Asia y en todas partes podemos alcanzar las estrellas, per aspera ad astra. Podemos ir por lo extraordinario, lo desconocido, lo verdaderamente nuevo, en resumen, por una excursión anticipatoria, un éxodo emancipador.
En este momento los rusos también le dicen No al imperialismo euro-yankee, pero no es el No de la Revolución de Octubre. Ellos dicen hasta Georgia y ni un milímetro más, sin embargo, este No es intra-capitalista, no es una negación, no es una negación dialéctica anti-capitalista.
Nuestra revolución bolivariana urgentemente necesita una conciencia de clase trabajadora dialéctica, una Negación categórica del capitalismo y el imperialismo, para elevarse a un plano anticapitalista superior. Si no podemos lograr esto nos desvaneceremos dentro de la revolución de la ya globalizada y finalizada Revolución Francesa. Hasta ahora, erradicar para siempre de manera sistemática y fundamental la explotación capitalista en Venezuela todavía no es la principal tarea histórica.
En el último siglo, muchas revoluciones sociales han sido arrancadas de raíz, han fracasado debido a este error fatal.
La revolución socialista tiene muchas tareas inmediatas, pero el anti-capitalismo es su signo vital. Todavía no hemos atacado al mal interno desde sus propias raíces, no somos lo suficientemente radicales todavía.
Sin embargo, el tiempo y el espacio se están acabando en la Madre Tierra … ¿qué estamos esperando? ¿Qué lleguen las condiciones revolucionarias? Ellas no aparecerán por sí solas, por eso es que las revoluciones son pensadas, son hechas. ¡¿Estamos esperando por la Segunda Venida de la Inquisición o la Conquista del Norte?!
Una cosa es segura, también en Venezuela el renacimiento de una vivaz y valiente lucha de la clase trabajadora definitivamente acelerará la revolución mundial, calentará sus cinco motores para adquirir temperaturas emancipatorias de crucero.

Que una revolución está rugiendo en Venezuela, en América Latina, está claro como el cristal, de hecho, ya tuvimos todo un siglo de revoluciones por todas partes. El verdadero problema tiene que ver con la identificación científica: ¿estamos haciendo una Revolución Francesa tardía aquí o su Negación? Como ya se ha explicado en otras partes, Marx nombró la alternativa: la Emancipación Humana.
En el campo de la ilustración educacional para elaborar una exégesis emancipatoria, en Venezuela y América Latina, lógicamente debe lanzarse una gigantesca batalla contra el oscurantismo, la alienación, el idealismo, la ideología y el imperialismo cultural, debe organizarse como parte de un extenso programa político. Esta es una conditio sine qua non para la teoría y la praxis científica socialista.
¿Qué se quiere decir con ver a futuro y sobriamente la historia capitalista?
Quiere decir que tenemos que liberarnos de las cadenas supersticiosas y religiosas de la zumbeante corriente consumista. Por medio de once victorias electorales en fila, tratamos de dejar el remolino político de la eterna rectitud ideológica. Sin embargo, nuestros valientes esfuerzos no fueron lo suficientemente anticapitalistas, no fueron lo suficientemente radicales; no erradicamos los semilleros de la corrupción y la burocracia, la estricnina de la explotación, dominación y discriminación de nuestras mentes y corazones. En la titánica lucha de clases algunas de nuestras semillas revolucionarias cayeron a un lado del camino, en las rocas del consumismo; fueron devoradas inmediatamente por aves de rapiña, por los males de la acumulación, el robo y las ganancias.
Sin embargo, no importan todas las brutales, reaccionarias y reformistas acometidas por todas partes, muchos de nosotros estamos sobreviviendo como pioneros socialistas, científicos y filosóficos, como marxistas. Incluso el Presidente Chávez subraya la necesidad de estudiar el socialismo científico y aprender del marxismo. Armados de una nueva visión del mundo, en Cuba, México, Bolivia, Colombia, Ecuador, Argentina, Haití, Nepal y otras partes nos aventuramos más allá de la colina, la montaña, el mar, el horizonte, hacia lo otro, hacia otras realidades y posibilidades.
A fin de cuentas, nosotros en el Sur podemos retar los argumentos infestados ideológicamente según los cuales las leyes y ciencias del movimiento galáctico fueron creadas exclusivamente para la defensa de la "raza dominante", para el "pueblo escogido", para los magnates corporativos, para su propiedad privada de los medios de producción, la absurda acumulación de riqueza, los privilegios racistas y el poder fascista. Al mismo tiempo, detestamos las actitudes derrotistas lógico-formales según las cuales el capitalismo es eterno, que nunca morirá, que el cambio social sólo puede venir desde adentro, y en consecuencia, que las condiciones subjetivas, objetivas y 'transjetivas' para realizar el socialismo nunca se darán, nunca madurarán.

(Parte III sigue)