"Hemos venido para rescatar nuestras culturas y nuestros idiomas"

Imagen de CMI Sucre

Una frase que parece que empieza a tomar cuerpo, sentido y fuerza es la de la dirigente nacional  de la Federación Nacional de Mujeres Campesinas de Bolivia “Bartolina Sisa” Isabel Domínguez, “Hemos venido para rescatar nuestras culturas y nuestros idiomas, por eso vamos a defender la Asamblea Constituyente[1], esta frase esta muy ligada a la demanda de los pueblos como lo expresa uno de los puntos del manifiesto de la Cumbre de las Organizaciones Sociales de Pueblos y Naciones Indígenas Originarias Campesinas y Organizaciones Populares de las ciudades de Bolivia, el reconocimiento a un “Estado Unitario Plurinacional Comunitario y Democrático, donde todos los pueblos, las culturas, idiomas, tengamos los mismos derechos, las oportunidades y los mismos reconocimientos ante la justicia, las instituciones y sociedad”[2], estas expresiones, tenían, tiene un objetivo el de recodarnos que dentro del territorio boliviano existe una diversidad cultural tanto en lo urbano y más aun en lo indígena, pero uno se pregunta que tiene que ver ahora,  resulta que en plena víspera de la fiesta de su virgen, como los sucrenses la llaman  la “Santa Patrona de la Ciudad  de Sucre” la Virgen de Guadalupe, esas frases parecieran un simple recordatorio de lo que somos y nos negamos a aceptar, nuestro pasado, solo que el paso nos recuerda lo que somos cual si fuera una forma de despertarnos a la realidad en los días mas festivos para cada pueblo, y esta fiesta no es la excepción después de vivir días donde la intolerancia y los actos de discriminación[3] parecieran que estaban a la  orden del día, por grupos de jóvenes cual forma de negar la existencia de una mujer de pollera en la familia, que cada hogar de Chuquisaca en especial los espacios populares llevan con orgullo en la sangre, ese orgullo sale a relucir en lo popular urbano cuando sus hijos, jóvenes cual si fuera una forma de reindivicar y de decir a los racistas “soy campesino”, “soy cholo”, “soy indígena originario”, y una forma de mantener vigente ese pasado expresado en las diferentes danzas pero en especial aquellas que demuestran la cultura de donde surgen más de una nación que no pudo ser destruida, doblegada por el tiempo, ni por los  procesos de colonización.

 

Uno se preguntará por qué la alegría expresada en los rostros de los hijos de lo popular urbano, otro especulará, respondiendo son felices por rendirle fe a la virgen, otros dirán es la mejor forma de divertirse y  bailar sin que te miren feo, pero lo real es la alegría demostrada, al recordar el de donde viene cada uno y la mejor forma como todo buen quechua en los días de fiesta llevando o portando nuestra mejor vestimenta, nuestro pasado hecho presente, en especial en una ciudad donde su construcción social ha estado marcada por la intolerancia y el querer ser lo que no se es cual imitación de la época Republicana a la cultura francesa, pero da igual esa reivindicación, esa avanzada de lo indígena que es bien marcada en lo popular no deja de seguir avanzando cual si fuera el katari en su marcha firme hacia un cerco cual mecanismo de descolonización y fortalecimiento y protección a sus hijos.  

 



[1] https://www.bolivia.indymedia.org/node/1283

[2] https://www.bolivia.indymedia.org/node/1226

[3] https://www.bolivia.indymedia.org/node/1093