El complot subversivo

HA COMENZADO A IMPLEMENTARSE

EL COMPLOT SUBVERSIVO

La derecha reaccionaria y fascista con su cabeza operadora en la
tristemente famosa CONALDE, de prefectos y Comité Cívicos, ha
iniciado ya muy claramente la implementación de su complot subversivo
que lo tiene preparado desde hace mucho tiempo atrás.

Lo que esperaba este trágico complot contra el proceso de cambio y el
Gobierno de Evo Morales, era únicamente que se vayan acumulando los
conflictos parciales en todos y cada uno de los sectores sociales, en
cada una de las regiones y en cada uno de los departamentos, con el
propósito de crear, además, con la eficaz colaboración de los
medios de comunicación que son de su propiedad, una apariencia de
caos y anarquía generalizados y que determinen una sensación de
inseguridad de tal naturaleza que haga viable el derrocamiento del
gobierno con una, más o menos extendida, aceptación general.

No se entiende de otro modo, el surgimiento de una serie de conflictos
artificiales y algunos reales que llevan agua al molino subversivo. Los
mineros cooperativistas de Potosí extienden su conflicto sin escuchar
argumento alguno en torno a sus desmedidas peticiones; los industriales
de la construcción anuncian medidas cada día más radicales, los
agro-industriales amenazan con la elevación de los precios de los
productos alimenticios que ocasionarían un verdadero desastre en la
economía popular con el alza desmedido y provocado de esos
artículos de primera necesidad; los transportistas anuncian paros
indefinidos, los maestros trotskistas, como de costumbre, se suman al
complot casi como "obligación"; los trabajadores de Salud amenazan
igualmente con paros y bloqueos. Finalmente la Confederación de
Empresarios de Bolivia, (Los Dabdub y Cia), ha lanzado la voz de orden
para desestabilizar la economía del país.

Por otro lado, tenemos la presencia troglodítica del fascismo más
desenfrenado que significa la llamada "Unión Juvenil Cruceñista"
que ya se siente dueña de dos terceras partes del país. Las
brutales golpizas contra la población, los indígenas y los
campesinos, así como también contra todo divergente, han llegado a
un punto que lastima la dignidad de todos los ciudadanos corrientes. No
tiene ya ninguna explicación la pusilanimidad del gobierno frente a
los atropellos que cometen estos delincuentes en Santa Cruz, en Pando,
en Tarija, en Sucre, en fin, en todo el territorio nacional. A vista y
paciencia de toda la prensa, incluso la comprometida con el complot, se
cometen los delitos más repugnantes que podemos apreciar todos los
días en las pantallas televisivas. Las salvajes e ignominiosas
agresiones de grupos de energúmenos que golpean y patean en el suelo
a inocentes ciudadanos ya son moneda corriente. Los casos de René
Vargas, de los campesinos pandinos, de los "pobres" constituyentes, de
los diputados de Sucre, del ex-prefecto de Chuquisaca, en fin de los
cientos y cientos de casos de agresión fascista contra el pueblo, no
tienen como respuesta sino "declaraciones" de repudio de parte de las
autoridades. Finalmente el atentado claro contra la vida del c. Morales,
refuerza nuestro criterio de que la derecha ha comenzado ya a poner en
funcionamiento su complot subversivo.

Cuando estas autoridades llaman a la "justicia" o al Ministerio
Público para que actúe en estos casos flagrantes de violación
de todos los derechos humanos, no cabe sino una sonrisa complaciente
frente a la ingenuidad de esos personeros del Gobierno. Si sabemos a
ciencia cierta que los jueces, los fiscales, incluso otro tipo de
autoridades, están temblando de miedo de ser agredidos por los
facinerosos que se mueven en grupos de matones bien subvencionados por
los prefectos y los dirigentes "cívicos" de la "media luna" que
utilizan los recursos del IDH precisamente para financiar todas sus
tropelías.

Desde el punto de vista teórico se debe comprender que la soberbia y
la arrogancia de los grupos y escuadras fascistas se sienten estimuladas
teniendo su origen precisamente en la inacción y pasividad del
Gobierno y de las autoridades que tienen legalmente el derecho de usar
la fuerza publica para reprimir esos hechos delincuenciales. Todos los
ciudadanos observan sorprendidos la desfachatez de "dirigentes"
cívicos de provincias y lugares en los cuales, se dice, no tiene
pisada nada menos que el Presidente de la República.

Parece ser que la política del gobierno es la de presentarse ante el
pueblo como la "víctima" democrática y pacifista que rechaza
definitivamente la violencia, para lograr un apoyo popular o
generalizado. Ante esta "política" se debe aclarar que, frente al
fascismo, hay solamente dos alternativas: o las sociedades se someten a
las brutalidades del fascismo como el caso de lo judíos o, por el
contrario, se resiste con todas las fuerzas y con todos los recursos
como propugnamos los comunistas. En el primer caso, todas las
determinaciones de conciliación con esa derecha no hacen sino
aumentar su soberbia y arrogancia que, en nuestro caso, ya ha colmado
toda la paciencia.

Como el gobierno y sus personeros no son los que sufren directamente las
agresiones, se permiten censurar las manifestaciones y reacciones
condignas de la población, entonces aparecen los "pacifistas" que
condenan "toda" violencia cuando ésta proviene de los sectores
populares, pero callan por el forro cuando se desborda la violencia
insolente de los reaccionarios y sus bandas.

La explicación que podemos ensayar en torno a la precipitación de
la derecha fascista con la que están actuando en cuanto al
cumplimiento de sus planes subversivos, es que temen que Evo Morales sea
ratificado con una importante mayoría en el referéndum
revocatorio/ratificatorio. Entonces sería un hecho que las
posibilidades políticas de la derecha prefectural y comiteísta, se
verían seriamente dañadas. Por lo tanto están acelerando sus
planes y, con seguridad, lanzarán su ofensiva final antes del 10 de
agosto.

La derecha reaccionaria debe saber que cuando su complot en plena
implementación llegue al momento de su culminación, tendrá, con
seguridad, al frente al pueblo boliviano, a sus campesinos y obreros, a
sus naciones originarias y que estas fuerzas que conocen sus
potencialidades no cesarán sus esfuerzos de enterrar a esa bestia
apocalíptica que es el fascismo criollo.

Todos los revolucionarios y todos los que, de una u otra forma,
apoyamos, respaldamos el proceso y propiciamos su profundización y
radicalización, debemos estar conscientes que la hora de las
definiciones se acerca raudamente.

Pronunciamiento No. 23.

19-06-08

Jorge Echazu Alvarado.

PC mlm.